Decenas de estudiantes universitarios conmemoraron hoy en la capital salvadoreña el 37 aniversario de la masacre estudiantil ejecutada en 1975 por miembros del Ejército salvadoreño.

Ever Molina, un líder estudiantil, resaltó a Efe el valor histórico de la fecha para que "las nuevas generaciones conozcan el carácter de lucha" que tenían los estudiantes de entonces, "a pesar de las dificultades a las que se enfrentaban" en un contexto previo a la guerra interna de entre 1980 y 1992.

"Muchos de ellos murieron, muchos de ellos fueron desaparecidos y hasta el día de hoy se sigue sin conocer el paradero de estos muchachos", agregó Molina, que pidió justicia.

El 30 de julio de 1975 centenares de estudiantes de la sede central de la Universidad de El Salvador, y también de secundaria, marcharon por las calles de San Salvador para protestar contra una intervención militar en la sede occidental de la casa de estudios superiores.

El presidente de ese entonces, el general Arturo Armando Molina, ordenó al Ejército salvadoreño reprimir la protesta con ametralladoras y tanquetas.

Se estima que la masacre dejó unos 25 estudiantes muertos y decenas de heridos y, según distintas fuentes, aquel día solo se pudieron rescatar dos cadáveres, puesto que los militares limpiaron el lugar.

"A poco minutos de la masacre aparecieron los camiones cisterna y los camiones de los bomberos arrojando agua con jabón para lavar el río de sangre que había quedado en el lugar y así borrar la sangre de nuestros mártires", reiteró un comunicado estudiantil.

Como es tradición en esta nueva conmemoración los estudiantes quemaron un enorme gorila en alusión al general Molina y una tanqueta de cartón en el lugar de la masacre.

También entregaron ofrendas florales y se espera que esta noche realicen una vigilia en honor de los caídos.

Los estudiantes y miembros de la sociedad civil aprovecharon la ocasión para repudiar la crisis que tiene enfrentados a los órganos Legislativos y Judicial salvadoreños por la anulación de las elecciones de magistrados hechas en 2006 y este año.

El conflicto entre la Asamblea Legislativa y el Supremo inició el 5 de junio pasado cuando la Sala de lo Constitucional anuló las elecciones de una veintena de magistrados hechas por el Parlamento en 2006 y el 24 de abril de este año, y ordenó hacerlas de nuevo.

Como producto de la crisis, El Salvador tiene desde el 16 de julio dos cortes supremas, una integrada por los magistrados cuyas elecciones fueron anuladas y la otra por la Sala de lo Constitucional ampliada con varios suplentes.

Actualmente los diferentes partidos políticos y el presidente del país, Mauricio Funes, han instalado una mesa de diálogo para buscar una salida a la crisis.