Lento pero seguro, el jockey puertorriqueño John Velázquez está encarrilándose de nuevo.

Para cuando sea introducido al Salón de la Fama de las carreras de purasangre el 10 de agosto, el dos veces ganador del premio Eclipse espera estar montando de tiempo completo otra vez tras fracturarse una clavícula, lacerarse un riñón y lastimarse dos vértebras en una espantosa caída en Churchill Downs el 16 de junio.

A pesar del aparatoso accidente, menos de un mes después estaba de vuelta ejercitando caballos por las mañanas. Volvió a las carreras competitivas el 25 de julio en la pista de Saratoga, donde concluyó en cuarto sitio en las dos pruebas en las que fue inscrito.

"Estoy acercándome", dijo recientemente frente al cuarto de jockeys en Saratoga. "Desde que regresé, el plan ha sido montar en algunas carreras cada día hasta que me fortalezca lo suficiente como para montar en todas las de la jornada".

Velázquez, de 40 años, iba a lomos de Mr. Producer en Churchill Downs el mes pasado cuando la pata delantera izquierda del potro se rompió en momentos en que iba en segundo lugar antes de la recta final, lo que provocó que el jockey saliera por el aire y se desatara una caída de tres caballos.

Trasladado en ambulancia al hospital, Velázquez traía rota la clavícula derecha, una laceración en el riñón izquierdo y dos vértebras lesionadas. No fue la peor caída de su carrera, señaló, pero de todas formas le causó una fuerte impresión.

"Estás más consciente de ello cuando vuelve a ocurrir", dijo el jockey, al recordar otras dos caídas tiempo atrás en las que se rompió una clavícula en cada una. "El gran problema fue el asunto de los riñones. Durante varios días había sangre en mi orina y eso me dio miedo".

Al día siguiente de su regreso a las pistas triunfó con Artest en el Quick Call Stakes, y una jornada después ganó a lomos de Park City, la primera victoria de ese potro. El sábado se fue de 3-0: concluyó quinto en el Diana Stakes de Grado 1 sobre Hungry Island y último entre ocho competidores en el Jim Dandy de Grado 2 con Prospective. El domingo terminó de 2-0.

"Todo tiene que ver con la condición física y la resistencia", afirmó Velázquez. "Me siento magnífico. Me siento al 100%, pero no estoy listo para montar en todas las carreras diario. Y no lo haré hasta que sepa que estoy listo. No es justo para los propietarios ni para el público. Por el momento competiré en dos o tres carreras al día".

Velázquez se siente contento de poder estar de regreso. En un principio le dijeron que era posible que su regreso a las pistas se demorara aproximadamente hasta que las carreras en Saratoga — donde el año pasado ganó el título al mejor jockey con 54 triunfos — estuvieran a la mitad de su calendario.

Se encuentra en segundo lugar en la historia en número de victorias totales en el Spa, con 657, sólo superado por Jerry Bailey, miembro del Salón de la Fama, que tiene 693.

"Todo en mi rehabilitación ha ido bien", dijo Velázquez, que en las mañanas ejercita a dos o tres caballos como parte de dicha recuperación. "Si hubiera algún problema no estaría donde me encuentro ahora".

El boricua, uno de los mejores jinetes en la actualidad, casi no ha tenido dificultades para regresar a las pistas. Fue descubierto por el ex pelotero de Grandes Ligas Dick Allen, quien le avisó sobre él a Angel Cordero Jr., también puertorriqueño y miembro del Salón de la Fama del hipismo. Velázquez ha ganado más de 4.800 carreras y se ha embolsado casi 268 millones de dólares por sus triunfos.

En 2011 ganó su primer Derby de Kentucky con Animal Kingdom y el mes pasado se llevó el Belmont Stakes por segunda ocasión, esta vez a lomos de Union Rags.

Velázquez aún no ha visto en video la carrera en la que se accidentó.

"El pasado es el pasado. Uno tiene que seguir adelante", afirmó el jockey, que está casado y es padre de dos hijos. "Y eso es lo que estoy haciendo. Simplemente es bueno estar de vuelta".