El sistema de tránsito de Londres fue exigido al máximo para parecía aguantar el peso del primer día de semana con los Juegos Olímpicos.

La hora pico de la mañana fue la mayor prueba hasta ahora para la red de transportación de la ciudad, mientras espectadores y turistas se dirigían a los Juegos al mismo tiempo que los trabajadores de la ciudad viajaban a sus empleos. Los Juegos fueron inaugurados el viernes por la noche.

El primer ministro David Cameron indicó que el sistema estaba funcionando bien.

Dijo que hubo "muchos retos, y tenemos que superarlos uno a uno. Creo que por ahora todo luce bien".

Los vehículos enfrentaban los mayores problemas. Un accidente obligó a cerrar un tramo de la M4, la autopista que conecta el aeropuerto Heathrow con Londres. La ruta, que usualmente tiene mucho tráfico, perdió un carril a medida que se acerca a la ciudad por la creación de los carriles olímpicos.

Los carriles provocaron embotellamientos peores que de costumbre en las carreteras principales cerca de las sedes de los Juegos, especialmente alrededor del Parque Olímpico en el este de la ciudad.

El alcalde Boris Johnson indicó que los organizadores desactivaron algunos de esos carriles porque más dirigentes olímpicos de lo que se esperaba estaban utilizando la transportación pública. Señaló que incluso el presidente del COI, Jacques Rogge, había utilizado trenes para llegar al Parque Olímpicos.

"Resulta que muchos de los burócratas olímpicos que podrían usar los carriles olímpicos... están utilizando la transportación pública", indicó Johnson.

Los trenes y metros estaban funcionando sin los retrasos que usualmente aquejan a los londinenses.