La agencia de medición de riesgos Moody's cree que las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que aseguró el pasado jueves que hará todo lo necesario para preservar el euro, hacen que el organismo gane tiempo en la crisis, pero que no la resuelve.

En un informe publicado hoy, Moody's señala que el apoyo de Draghi es demasiado vago y no implica propuestas concretas que puedan resolver la crisis de forma rápida.

La agencia no pone en duda el compromiso del organismo para apoyar las medidas políticas que pueden poner fin a la crisis en la zona euro, pero cree que no es suficiente.

El BCE, recuerda Moody's, ya demostró en noviembre, cuando puso en marcha una inyección de liquidez a tres años, que tiene los medios para mantener la confianza de los inversores en la deuda soberana de países periféricos como España.

Sin embargo, este tipo de medidas se limitan a "ganar tiempo" pero no son suficientes, ya que la resolución de la crisis pasa por la adopción de medidas drásticas en los países afectados, en lo relativo a sus presupuestos, endeudamiento, reformas estructurales para estimular el crecimiento y consolidación fiscal.

Estos cambios, prosigue Moody's, precisan de años para surtir efecto, con lo que el apoyo del BCE es "esencial" para preservar la moneda única hasta entonces.

El informe destaca también que en el seno del BCE hay posturas contrapuestas en asuntos tan graves como si el organismo debe o no debe comprar deuda soberana europea, y en caso afirmativo, cómo debe hacerlo.

Parte de la gravedad de la crisis, sostiene la agencia, se debe a las controversias y a los distintos puntos de vistas que mantienen distintos dirigentes del Banco Centra Europeo.