Se acercaba la hora de su debut el lunes en la natación de los Juegos de Londres cuando la mexicana Liliana Ibáñez llamó a su padre y le dijo: "Papá, estoy nerviosa". Esta fue la respuesta: "Tú échate al agua y eres olímpica".

Ibáñez, quien relató ese episodio tras ser eliminada en los 200 metros estilo libre, se tranquilizó por las palabras de su padre, le afloraron recuerdos de su niñez en familia y poco después se lanzó a la piscina del Centro Acuático.

Cuando la nativa de Celaya sacó la cabeza del agua, estaba convencida que había nadado rápido.

Pero inmediato miró el tablero y su tiempo no reflejaba su optimismo ya que se quedó afuera en la serie clasificatoria, que en la general dominó la actual campeona mundial y olímpica, la italiana Federica Pellegrini.

"Me sentí bien, esperaba menos tiempo ya que pensé que había nadado rápido, pero cuando miré el tablero me quedé impresionada", dijo la mexicana de 21 años, estudiante de Arquitectura en la Universidad de Texas.

En sus aspiraciones por avanzar a semifinales, Ibáñez quedó en el puesto 26 sobre 35 nadadoras con un tiempo de 2 minutos, 1 segundo y 36 centésimas. Eso significa que nadó 4.20 segundos más lenta que Pellegrini.

Ibáñez dijo que pese a esta eliminación no está desanimada ni mucho menos y que eso podría quedar demostrado en su próxima prueba en los 100 metros libre, que es su especialidad.

"El miércoles hay que tratar de romper los récords y tratar de pasar a la final", dijo Ibáñez, quien recibió una invitación de las autoridades de la natación para poder competir en Londres.

Una vez en la capital británica, la mexicana empezó a codearse con grandes atletas en la Villa Olímpica y aún recuerda con entusiasmo cuando días atrás vio al tenista suizo Roger Federer en una cafetería de la Villa.

"El estaba sentado allí y yo me fui a sentar a la mesa de enfrente", dijo la mexicana.

Y como el tenis es su deporte preferido, destacó otro día se encontró con el serbio Novak Djokovic "y me saqué una foto con él".