El judo dejó de sonreírle a los representantes latinoamericanos, que se fueron el lunes con las manos vacías luego de haber cosechado tres medallas en las dos jornadas previas.

Ni siquiera la cubana Yurileidys Lupetey, ganadora de la presea de bronce en los Juegos de Atenas 2004, ni la brasileña Rafaela Silva, subcampeona mundial del 2011, se acercaron al podio en la categoría de 57 kilos.

La caribeña cayó sorpresivamente ante la rusa Irina Zabludina en los octavos de final tras ser inmovilizada de espalda al tatami, mediante la técnica de juji-gatame o llave en cruz por 25 segundos cuando restaban 2:13 minutos de combate.

"No tengo excusas, la rusa ganó de buena lid; esperaba mucho más, pero no siempre se puede ganar", dijo a la AP Lupetey, medallista de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

Silva, de 20 años, no pudo evitar el llanto al ser descalificada en una confusa maniobra donde se determinó que usó las manos para levantar por las piernas y proyectar hacia adelante a su rival de manera antirreglamentaria.

Silva dominaba el combate con la húngara Hedvig Karakas, quien mostró poco ante la brasileña.

Silva era favorita para subir al podio, algo que pareció confirmar cuando superó cómodamente en primera ronda a la alemana Miryam Roper, de 30 años, considerada capaz de derrotar a cualquiera en el judo.

La desconsolada brasileña necesitó la ayuda de una miembro de su delegación, quien virtualmente la arrastró a los vestuarios.

La estadounidense Marti Malloy, por su parte, derrotó en octavos a la colombiana Yadinis Amaris al apuntarse un ippon, que en el judo es equivalente a un nocaut. La técnica aplicada incluyó un seoi-gatame, que consiste en cargar a su adversaria de espalda y proyectar hacia adelante sobre el tatami.

"Me quería morir, estábamos muy parejas; pero cuando parecía que los jueces tendrían la última palabra, perdí un poquito el balance y ella (Malloy) no me perdonó", dijo Amaris a la AP.

El oro se lo llevó la japonesa Kaori Matsumoto, mientras que el ruso Mansur Isaev se llevó la dorada en la división de los 73 kilos.

Entre los hombres, el costarricense Osman Murilo Segura perdió en deslucido combate con el egipcio Hussen Hafiz.

El brasileño Bruno Mendonca tuvo un comienzo promisorio que lo llevó a cuartos de final, donde sucumbió ante el holandés Dex Elmont, quien se impudo por yuko o acumulación de penalizaciones de su adversario.

El pobre desempeño del lunes contrastó con el de las dos primeras jornadas en las que la brasileña Sarah Menezes conquistó una medalla de oro, la cubana Yanet Bermoy una de plata y el brasileño Felipe Kitadai una de bronce.