Los indicadores de confianza de las empresas y las familias así como el de producción industrial han experimentado una leve mejoría en Portugal, aunque siguen en valores negativos en medio de la recesión y la crisis que vive el país.

Según los datos divulgados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) luso, el indicador de clima económico que mide la confianza de los empresarios, se mantuvo estable en julio, en -4,4 puntos negativos, tras los descensos de los últimos meses.

Las expectativas de los consumidores particulares tuvieron mejor registro al bajar de nuevo ligeramente, hasta los -50,4 puntos, tras haber alcanzado su peor nivel en enero pasado, con -57,1 puntos.

El INE explicó esta evolución sobre todo por un mayor optimismo ante las expectativas de la situación financiera de las familias lusas.

También el descenso de la producción industrial se desaceleró, con un 4,4 % de caída según datos correspondientes a junio pasado, en comparación con el mismo mes de 2011, cuando bajó el 6,7 %.

En términos mensuales la mejoría fue aún más palpable, con un descenso del 0,9 % en comparación con el 4,2 % registrado en mayo.

Lejos de estas mejorías estuvo el índice del volumen de negocios en el comercio detallista, que en relación con el mismo mes del año pasado tuvo una caída en junio del 5,2 %, mayor que la registrada en mayo, del 4,4 %.

Portugal tuvo que pedir en abril de 2011 ayuda financiera internacional ante la presión de los mercados de deuda y vive bajo un duro programa de austeridad para sanear su economía, que decrecerá este año más del 3 %, según las previsiones oficiales.