Un experto de derechos humanos de la ONU inició el lunes una visita de una semana a Mianmar centrándose en los sangrientos choques entre budistas y musulmanes que sacudieron un área del occidente del país en junio.

Tomas Ojea Quintana se reunió con el ministro de asuntos fronterizos de Mianmar para ser informado sobre la situación en el estado de Rakhine. Al menos 78 personas murieron en la violencia el mes pasado.

Quintana planea visitar el área el martes y le dijo a reporteros que se abstendrá de comentar hasta concluir el viaje.

En una declaración antes de su arribo, Quintana mencionó la violencia en Rakhine — que grupos de derechos humanos tuvo mayormente como blanco a los rohingyas — como uno de los retos que enfrenta Mianmar pese a sus recientes reformas políticas.

Mianmar no reconoce a los rohingya como uno de sus grupos étnicos, y muchos en el país losa consideran inmigrantes ilegales de Bangladesh.

La ONU dice que hay unos 800.000 rohingya in Mianmar y los considera entre las personas más hostigadas en el mundo.

La evaluación de Quintana muy probablemente va a ser considerada un patrón para medir las reformas iniciadas por el presidente electo Thein Sein luego de décadas de gobierno militar.

El lunes, el enviado visitó la notoria prisión de Insein en Yangon, donde dice que entrevistó a prisioneros políticos. El viaje incluye además reuniones con la líder opositora Aung San Suu Kyi y funcionarios del gobierno.