El argentino Ever Banega, futbolista del Valencia, ha salido esta tarde ileso del incendio de su Ferrari en las proximidades de la ciudad deportiva de Paterna, según ha confirmado a Efe el club valencianista.

Sobre las seis de la tarde, el deportivo ha ardido por completo en la última curva del camino que da acceso a la ciudad deportiva del Valencia, propagándose a los árboles y el matorral cercanos a la carretera.

Según ha informado el gabinete de prensa del Valencia, el internacional argentino vio por el retrovisor de su coche que salía humo y alguna llama de la parte posterior del automóvil y detuvo y abandonó el deportivo para dirigirse a las oficinas del club y avisar del incidente.

El incendio, según explicaron las mismas fuentes, se produjo espontáneamente y sin que hubiese un accidente de por medio con el Ferrari que Banega había estrenado en la mañana de hoy.

Distintas dotaciones de bomberos, así como de la Policía Nacional y local de Paterna se desplazaron al lugar del incidente para sofocar el incendio tanto de la zona boscosa que hay junto a la ciudad deportiva como de los restos del vehículo.

Además, la policía tomó declaración al futbolista para conocer los hechos.

El incendio del automóvil ha impedido acceder por el camino habitual a la ciudad deportiva de Paterna a los jugadores del Valencia, así como a los periodistas que cubren la información del equipo valenciano en la tarde de hoy.

Debido a este percance la sesión de entrenamiento del Valencia se ha demorado unos minutos, si bien se ha desarrollado con normalidad.

Este es el segundo incidente de consideración que sufre en los últimos tiempos Ever Banega con un coche, ya que el pasado 19 de febrero sufrió un percance que le ocasionó una lesión de gravedad de la que aún se recupera y de la que está previsto que reciba el alta a finales de año.

En aquella ocasión, el incidente ocurrió cuando el jugador se disponía a repostar en una gasolinera cercana a la ciudad deportiva del club valencianista, de donde salía tras entrenarse en solitario.

El jugador no dejó puesto el freno de mano de su Audi R8 y un pie se le quedó atrapado entre un bordillo y una rueda, lo que le ocasionó la fractura de la tibia y el peroné, de las que fue operado al día siguiente.