El Gobierno de Estados Unidos ha desperdiciado cientos de millones de dólares en programas malogrados en Irak y Afganistán, según indicaron hoy las agencias que llevaron a cabo auditorías de esas intervenciones.

La Inspección General para la Reconstrucción de Irak, en un informe divulgado hoy, señaló que Estados Unidos derrochó unos 206 millones de dólares en la construcción de edificios para un programa, ahora reducido, de instrucción policial en Irak.

En un programa que los auditores calificaron como "inútil", el Departamento de Estado construyó edificios para alojamiento y capacitación en el anexo del Colegio Policial de Bagdad a un precio de 108 millones de dólares y otros 98 millones se gastaron en la construcción del consulado en Basora, para que pudiera usarse también para instrucción.

Pero el Departamento de Estado "decidió clausurar el anexo (en Bagdad) poco después de iniciado el programa de instrucción policial, debido a los costos de protección", y el consulado en Basora no se usó" porque el Ministerio del Interior iraquí canceló la instrucción en ese sitio.

En una entrevista con el grupo Center for Public Integrity, el Inspector General, Stuart Bowen, calculó que desde que invadió Irak en marzo de 2003, Estados Unidos ha gastado unos 51.000 millones de dólares en la reconstrucción, de los cuales entre 6.000 millones y 8.000 millones de dólares se han perdido en derroche, fraude y abusos.

En su informe trimestral al Congreso, la Inspección General indicó que a fines de junio había en Irak 1.235 empleados civiles del Gobierno de EE.UU. y, a comienzos de julio, por lo menos 12.477 empleados de contratistas o concesionarios financiados por Estados Unidos.

La cifra de empleados civiles del gobierno ha bajado un 10 por ciento en relación con el trimestre anterior, y el contingente de contratistas y concesionarios se ha reducido un 26 %.

Por su parte la Inspección General para la Reconstrucción de Afganistán indicó que, dos años después de que el Congreso autorizase 400 millones de dólares para que el Pentágono y el Departamento de Estado financiaran siete proyectos en el país, invadido en 2001, esos trabajos todavía no se iniciaron.

Cinco de esos proyectos, señaló el informe, apuntaban a aumentar el suministro de energía en el sur de Afganistán y debían completarse a mediados de 2012, cuando se encamine a su fin la misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en ese país.

El Congreso de EE.UU. ha aprobado, a lo largo de más de una década de intervención, casi 90.000 millones de dólares para la reconstrucción de Afganistán.