La organización estadounidense Drug Policy Alliance (DPA), que promueve alternativas a la regulación actual sobre el consumo de drogas, reavivó hoy este debate al poner como ejemplo los pasos que dan en países de Latinoamérica como Uruguay para despenalizarlas.

"El genio ha escapado de la botella de la prohibición de las drogas", dijo hoy el director ejecutivo de DPA, Ethan Nadelmann, en un comunicado, en el que se refirió al "fresco liderazgo" del presidente de Uruguay, José Mujica, en lo relacionado a "transformar las políticas de control de drogas en la región de Latinoamérica".

El Gobierno uruguayo ha anunciado un plan para legalizar la marihuana, "lo que convertiría a este país en el primero del mundo en el que el Estado vende la droga directamente a sus ciudadanos, y lo convertiría en un líder global en la reforma de las leyes sobre cannabis", según DPA.

La organización muestra otras iniciativas, adoptadas por países latinoamericanos como Belice, que se comprometió a analizar una propuesta de despenalización de la marihuana, o de Guatemala, cuyo presidente, Otto Pérez Molina, promueve desde febrero pasado el diálogo para abordar la despenalización de las drogas con el fin de hacer frente al narcotráfico.

Esta discusión viene motivada, según DPA, porque "la guerra contra las drogas ha causado niveles sin precedentes de violencia, muerte y corrupción", por lo que buscar alternativas "constituye un paso importante hacia la mejora de la economía, la seguridad y la calidad de vida en Latinoamérica".

En los últimos meses esta problemática se ha abordado en encuentros al más alto nivel como la Cumbre de las Américas, celebrada en Colombia, o el Foro Económico Mundial, en México, por parte de diversos presidentes latinoamericanos.

Nadelmann apuntó que las políticas alternativas deben descansar en "una regulación del cannabis similar a la del alcohol, la completa despenalización de la posesión de pequeñas cantidades de droga, como se ha hecho en Portugal, y el acceso de los drogodependientes a las versiones farmacéuticas de otras drogas ilegales".

La DPA resaltó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "admitió en la Cumbre de las Américas la legitimidad de mantener una conversación acerca de si las leyes vigentes están haciendo más daño que bien".