Un chico de 19 años amenaza con convertir el retorno de Uruguay el fútbol olímpico en una pesadilla.

Moussa Konate, un prometedor joven que milita desde el año pasado en el fútbol israelí, con el Maccabi de Tel Aviv, anotó dos goles con los que Senegal le ganó 2-0 a Uruguay el domingo pese a jugar la mayor parte del encuentro con un hombre menos y comprometió las posibilidades del equipo sudamericano de pasar a los cuartos de final.

La derrota deja a los uruguayos con tres puntos en el Grupo A, liderado ahora por Senegal con cuatro. Gran Bretaña, que jugaba más tarde con los Emiratos Arabes Unidos, suma uno y los Emiratos ninguno.

Konate aprovechó graves fallas defensivas uruguayas a los 10 y 37 minutos. En el primer gol, la zaga celeste no pudo despejar un balón tras un cabezazo de Cheikhou Kouyate y el delantero no tuvo más que empujarla adentro. En el segundo, Konate cabeceó solo, rodeado de camicetas celestes, sin que nadie lo molestase.

El segundo gol llegó cuando Senegal jugaba con diez hombres por la expulsión de Abdoulaye Ba sobre la media hora por derribar a Luis Suárez cuando se escapaba solo.

"Esto no es ninguna sorpresa", declaró el técnico de Uruguay Oscar Tabárez. "Sabemos que enfrente teníamos un equipo duro. Aprovechó de los dos oportunidades que tuvo".

"Nosotros no concretamos los oportunidades", acotó.

Konate ya tiene tres goles en el torneo, pues había anotado también el tanto a los 82 minutos con que Senegal le empató 1-1 a Gran Bretaña en su debut.

Senegal, integrado mayormente por jugadores que militan en ligas europeas, mostró oficio para manejar el partido y casi no pasó por situaciones de riesgo, ni siquiera cuando quedó en desventaja numérica.

Suárez tuvo algunas situaciones propicias, pero estuvo desacertado en la definición. En una ocasión cabeceó desviado desde buena posición y en otra pateó directo al arquero en un mano a mano hacia el final del encuentro.

Suárez, quien milita en el Liverpool inglés y estuvo suspendido casi dos meses por un comentario racista durante un partido, volvió a ser abucheado por el público local.

"Lo que haga el público no es asunto nuestro", dijo Tabárez. No podemos decirles lo que tienen que hacer y sabemos que habrá abucheos, pero Suárez seguirá jugando y eso es lo único que nos importa".

Gastón Ramírez casi anota a los 27, en que estrelló un tiro libre en el travesaño en la jugada más peligrosa del equipo sudamericano.

Los uruguayos, que ganaron las dos primeras ediciones del fútbol olímpico pero no participaban en este torneo desde hacía 84 años, se jugarán la clasificación el miércoles ante Gran Bretaña.

Ese mismo día Senegal se medirá con los Emiratos.

"Tenemos una chance más", dijo Tabárez. "Va a ser un partido muy difícil, no porque es un equipo local, sino porque es un equipo muy bueno".

El encuentro se jugó en el estadio de Wembley ante 76.000 espectadores que vieron la impotencia uruguaya para dar vuelta el partido. Los uruguayos se quejaron de que el programa olímpico los hizo viajar siete horas y media en autobús el viernes desde Mánchester hasta Londres para participar en la ceremonia inaugural de los Juegos Londres 2012.

Tabárez, sin embargo, no buscó excusas.

"Nos ganaron bien. El equipo corrió y luchó hasta el último momento", señaló.