El candidato republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, se reúne hoy en Jerusalén con líderes israelíes y palestinos en una visita de un día, interpretada como un intento de recaudar para su campaña y ganar el voto judío en estados clave en las elecciones presidenciales de noviembre.

Romney, que llegó anoche a Israel desde Inglaterra, se verá en dos ocasiones con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, en su oficina de Jerusalén, una por la mañana y otra por la noche.

La segunda será una cena en la oficina del jefe de Gobierno en la que pronunciará un discurso sobre su política en Oriente Medio si gana los comicios.

Romney y Netanyahu estudiaron juntos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por su sigla en inglés) de Boston y se conocen desde hace más de tres décadas. Uno de los principales apoyos económicos al candidato republicano, el magnate Sheldon Adelson, tiene en Israel un periódico gratuito, "Israel Hayom", que defiende las políticas del Gobierno de forma casi sistemática.

Romney ha adelantado que, de ser elegido presidente, su primer destino internacional sería el Estado judío y reprochado al presidente demócrata Barack Obama no haber visitado el país durante su mandato, lo que llevó al equipo del presidente a aclarar que éste hará el viaje si resulta reelegido.

El círculo de Obama se apresuró asimismo a subrayar que George W. Bush no viajó a Israel hasta finales de su segundo mandato y el también conservador Ronald Reagan ni siquiera lo hizo.

Romney, que ha acusado a Obama de haber tratado a Israel con desprecio, también se entrevistará por separado con el presidente israelí, Simón Peres, y con el primer ministro palestino, Salam Fayad.

El objetivo del viaje es recabar apoyos entre el electorado judío, tradicionalmente demócrata y numéricamente pequeño, pero que puede resultar decisivo en noviembre en Estados como Florida.

También se espera que aborde el tema del programa nuclear iraní o el futuro del espía Jonathan Pollard, encarcelado en Estados Unidos desde hace veinticinco años, en sus encuentros con líderes israelíes.

El lunes, antes de partir a Polonia, Romney participará en un evento recaudatorio para su campaña, a 50.000 dólares el cubierto, que tenía previsto celebrar hoy, pero se vio obligado a posponer por coincidir con la jornada judía de Tishá Be Av, que conmemora la destrucción del primer y segundo templos de Jerusalén y en la que parte de los israelíes ayuna hasta que concluya esta tarde.