Los asientos vacíos en las tribunas de los estadios olímpicos ya empezaron a darle dolores de cabeza a los organizadores de Londres 2012, quienes están buscando la forma de llenarlos incluso si ello implica regalar entradas.

Las críticas llovieron al cierre de la primera jornada oficial de competencias, la del sábado, porque amplios sectores estaban desocupados en eventos importantes como el tenis, la gimnasia y la natación. En contraste, se calcula que un millón de personas se alinearon a lo largo del recorrido de la prueba de ciclismo de ruta, un evento para el que no hacen falta entradas.

Sebastian Coe, presidente del comité organizador, y el secretario de cultura y deportes británico Jeremy Hunt dijeron que la mayor parte de la gente que no asistió eran invitados de las empresas que auspician los juegos. Coe declaró que los organizadores podrían divulgar los nombres de las empresas cuyas entradas no están siendo usadas para ponerlas en una situación incómoda.

"Creemos que eran asientos de los auspiciadores", dijo Hunt. "Si no van a usarlos, queremos que esas entradas sean puestas a disposición del público, porque se crea la mejor atmósfera. Este asunto es prioritario para nosotros".

Coca-Cola y Visa, dos de los auspiciantes, afirmaron que pusieron todas sus entradas a disposición del público a través de ofertas promocionales.

Coca-Cola dijo que los ganadores de sus sorteos podían "elegir el evento al que irían".

"También invitamos a viejos colaboradores, empleados y clientes. Creemos que el uso de nuestras entradas ha sido muy alto", expresó Coca-Cola en una declaración.

Visa aseguró que "la gran mayoría" de sus entradas "están siendo usadas por clientes que las ganaron a través de sorteos y promociones".