La actriz argentina Moria Casán fue puesta en libertad el domingo tras rendir declaración ante la fiscalía por la denuncia que un comerciante local interpuso en su contra por la presunta apropiación ilegal de joyas prestadas para que las luciera en una presentación artística.

La fiscal Celeste Campos informó que la actriz, cuyo nombre verdadero es Ana María Casanova, de 65 años, "quedó libre para retornar a Buenos Aires, pero continuará ligada al proceso de investigación hasta que se aclare la desaparición de las joyas, cuyo valor estimado es de unos 70.000 dólares".

Casán pasó la noche del sábado en la comisaría de mujeres de Asunción y el domingo, tras su liberación, fue conducida a la vivienda de la modelo paraguaya Larissa Riquelme, donde se quedó hasta el momento de partir hacia la Argentina.

"Quien nada debe, nada teme. Las joyas estaban en mi camarín tras el final de la actuación. Seguramente mis representantes arreglarán la situación. Yo no las tengo", dijo la actriz en breve reunión con periodistas.

La fiscal ordenó, en tanto, la detención de los agentes de Casán, Luciano Garbellano y Aldo Alexis Sotto, para responder por las alhajas desaparecidas.