El mexicano Oscar Molina no pudo regalar a su país una segunda victoria en el boxeo de los Juegos Olímpicos de Londres y cayó derrotado el domingo ante el canadiense Custio Clayton por 12-8 en la categoría de peso welter.

Molina inició dubitativo y encaró el tercer asalto con desventaja de 6-3. En la jornada del sábado, su compatriota Oscar Valdéz ganó su combate frente al indio Shiva Thapa y ahora queda como único boxeador mexicano en competición en Londres.

Molina llegó a la cita olímpica con esperanzas de subir al podio y había ganado a Clayton en un enfrentamiento hace dos años, pero pagó cara su pasividad en los dos primeros asaltos, saldados con 1-1 y 5-2. En el tercero se mostró más asertivo, aunque le faltó tiempo y quedó eliminado a las primeras de cambio, como le ocurrió a su hermano gemelo Javier en los Juegos de Beijing 2008, aunque en representación de Estados Unidos.

"Cuando te esperas al último round, no puedes esperar ganar", zanjó un molesto Francisco Bonilla, entrenador de Molina. "Tenía otras indicaciones, pero se mantuvo en una actitud pasiva y nos tenemos que ir con la derrota. Estamos frustrados, porque había calidad suficiente para pasar, pero ni hablar".

"La culpa es mía", reconoció el púgil. "Salí un poco nervioso, esperé mucho y sólo intenté contragolpearlo. Se nos fue arriba, controló la pelea, me desesperé y ya no lo pude alcanzar. Vine bien preparado pero no hice mi trabajo".

Nacido en Los Angeles hace 22 años, Molina anunció tras la derrota su paso al profesionalismo.

"Este fue mi último combate como amateur. Ya me voy para profesional", confirmó. "Mi papá lleva esos temas y me dijo que tenía ofertas, pero le pedí que no me dijera nada para concentrarme en los Juegos y ahora lo veremos cuando regrese a México".

Los consejos y la experiencia previa del gemelo Javier, presente en el Excel Arena de Londres, tampoco sirvieron a Molina para pasar ronda. "Me dijo que entrara relajado y no me pusiera presión. Que hiciera lo que sé hacer. Lo siento por México. La culpa es mía", insistió.

Clayton se mostró feliz por la victoria y consideró que quizás el hecho de conocerse a fondo marcó el inicio dubitativo de su rival. "Había peleado con Molina antes y cambié un poco la estrategia. Estoy muy contento porque creo que hice un gran combate. Valió tanto trabajo".

Molina reconoció la superioridad del canadiense. "Yo le había ganado en el torneo panamericano (de boxeo) de Ecuador, pero es un gran peleador y hoy fue el mejor. No le puedo quitar nada. No hice caso a mis entrenadores y me costó la pelea".

Digerida la derrota, Bonilla prefirió pasar página y centrarse en su otro protegido. "Valdéz tiene una actitud diferente y vamos a seguir luchando por hacer algo con él", aseguró.