Un referendo para enjuiciar políticamente al presidente de Rumania resultó inválido debido a la baja participación, dijeron el domingo autoridades electorales.

La Oficina Central de Elecciones informó que el resultado de la votación respecto del presidente Traian Basescu fue de 45,92%, con un margen de error de 3 puntos porcentuales. Por ley, este tipo de consultas son no son válidas si votan menos de la mitad de los electores.

La oficina no dio a conocer el resultado de la votación, pero dos encuestas de salida indicaron que más de 80% votaron a favor de destituir a Basescu.

En un mensaje televisado en cadena nacional, el mandatario declaró que "los rumanos han invalidado el referendo al no participar".

Sin embargo, reconoció que ha perdido apoyo popular y prometió trabajar fuerte por la reconciliación de los 19 millones de rumanos que abolieron el comunismo en 1989.

"Les aseguro a los rumanos que una vez que regrese trataré y generaré un sentimiento de reconciliación en la sociedad", declaró. "Está claro que los rumanos no están contentos con lo que ha sucedido en años recientes. Las divisiones en la sociedad deben terminar, deben ser aniquiladas, porque Rumania necesita toda su energía para integrarse al mundo civilizado".

La situación política ha minado la credibilidad de Rumania y tanto Estados Unidos como la Unión Europea dudan que el gobierno izquierdista respete la independencia del poder judicial. Los detractores acusan al primer ministro Víctor Ponta de orquestar la medida para acaparar más poder. Ponta asegura que el presidente está detrás de un esfuerzo para hacer público un escándalo donde el primer ministro está acusado de plagiar su tesis de doctorado en 2004.

Basescu fue acusado por sus rivales en el gobierno de violar la constitución al exceder su autoridad para interferir en los asuntos diarios del país, nombrar a aliados en posiciones clave del sistema judicial y usar el servicio secreto contra sus enemigos. Basescu acusa que sus detractores querían tomar el control del sistema judicial y de los fondos de la Unión Europea (UE).

Basescu, ex capitán de la marina, sostiene que el proceso de encausamiento sólo es una venganza política tramada por la oposición y antes del referendo pidió a sus partidarios que boicotearan la votación, una táctica que parece haberle ayudado.

Unos 18 millones de rumanos estaban habilitados para votar.

Basescu, presidente desde 2004, vio caer su popularidad tras adoptar el gobierno medidas de austeridad en 2010 a pedido del Fondo Monetario Internacional a cambio de un plan de rescate multimillonario. El gobierno recortó una cuarta parte los salarios públicos y subió a 24% el impuesto a las ventas, uno de los más altos en la UE.