Los mineros rescatados hace casi dos años de un yacimiento en el norte de Chile comercializarán próximamente una gama de productos bajo la marca "Los 33 del milagro" que se venderá principalmente en aeropuertos y que les permitirá complementar sus ingresos.

Según informa hoy el diario El Mercurio, la empresa Propiedad Intelectual Minera (PIM), creada a fines de 2010 y cuyos accionistas son los 33 mineros, espera suscribir en los próximos días un contrato con una firma chilena para crear una gama de productos con esa marca.

"Ellos van a hacer todo tipo de productos, como tazones, poleras (camisetas) o medallas, para que los turistas se lleven un recuerdo de nosotros, de Copiapó o de Chile", explicó José Ojeda, autor del mensaje "Estamos bien en el refugio los 33".

La marca oficial "Los 33 del milagro" fue registrada hace poco y se eligió porque otras frases que hacen alusión al rescate, como "Los 33 de Atacama" u "Operación San Lorenzo" han sido inscritas por otras personas, señaló José Ojeda, quien era el jefe de turno en el momento del accidente, ocurrido el 5 de agosto de 2010.

A punto de cumplirse dos años del derrumbe que los dejó sepultados durante 70 días en la mina San José, los protagonistas de esta hazaña esperan que en los próximos meses se inicie el rodaje de una película sobre su historia y se presente un libro que ya está casi terminado.

Tras su rescate, el 13 de octubre de 2010, cada minero recibió 5 millones de pesos (10.000 dólares) como regalo de un excéntrico empresario chileno, Leonardo Farkas, y tras la constitución de PIM percibieron otros 4 millones de pesos (8.000 dólares) como adelanto de futuras ganancias.

Además, 14 de los rescatados reciben pensiones de gracia de 250.000 pesos mensuales (500 dólares) otorgadas por el Estado, y 22 de ellos realizan periódicamente charlas por las que pueden cobrar entre 1.200 y 2.400 dólares en Chile y 8.000 en el extranjero.

De lo recaudado, un 10 por ciento se destina a la empresa PIM y se reparte entre todos.

Pero a pesar de esos ingresos, la mayoría ha tenido que buscar un trabajo y muchos han vuelto a la minería.

"Lo que han recibido no son cifras bajas, pero tampoco son como para cambiarles la vida (...). Les ha sido difícil reinsertarse en el mundo laboral. Muchos de ellos han querido volver a ser mineros, pero los empresarios no quieren a alguien con un perfil tan expuesto", indica su abogado, Remberto Valdés, al mismo diario.

Así, por ejemplo, Juan Illanes trabaja como supervisor en una empresa minera en Santiago y Ariel Ticona se incorporó en abril a otra mina en Atacama, mientras que Raúl Bustos se desempeña en una compañía de mantenimiento de equipos y estructuras.

Mientras tanto, en este tiempo la investigación de la Fiscalía sobre el derrumbe no ha arrojado avances ni novedades significativas.

El próximo 5 de agosto se conmemorará el segundo aniversario de ese accidente con la inauguración, en el yacimiento San José, de un monumento compuesto por una cruz de cinco metros de altura y un altar a la Virgen de la Candelaria, patrona de los mineros.