Las fuertes lluvias que han azotado este fin de semana la provincia de Bocas del Toro, en el occidente de Panamá, limítrofe con Costa Rica, han dejado al menos un muerto y 1.300 personas afectadas, informaron hoy las autoridades de protección civil.

La directora regional del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en Bocas del Toro, Gladys Concepción, dijo hoy a periodistas que fue hallado el cadáver de un niño que había sido arrastrado por la fuerte corriente de un río crecido en la zona.

Agregó que en la mañana de este domingo se atendieron a unas 1.300 personas afectadas en los diversos albergues que se instalaron la tarde de ayer debido al desbordamiento de los ríos Teribe, Sixaola y Changuinola.

En tanto, la población de Changuinola se mantiene sin agua potable debido a que la planta potabilizadora dejó de operar por la crecida del río Teribe, para evitar que se dañaran las turbinas.

Esta mañana la lluvia cesó en Bocas del Toro, pero el cielo se mantiene nublado, según reportes suministrados por las autoridades fronterizas, por lo que los ríos crecidos estaban paulatinamente bajando su cauce.

El director nacional de Sinaproc, Arturo Alvarado, dijo a periodistas que el Gobierno central ha enviado ayuda en alimentos y otros enseres para los más de mil afectados de Bocas del Toro por vía terrestre y aérea.

Sobre las lluvias y fuertes vientos que azotaron ayer la provincia central de Los Santos, Alvarado indicó que 56 casas quedaron afectadas y varios postes del tendido eléctrico fueron derribados por la ventolina, pero ya se ha restablecido la electricidad en esa zona.

Además, señaló que el Gobierno también ha enviado ayuda para las 30 familias afectadas de esa región central del país.