El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, inició hoy una consulta a los indígenas del parque natural Tipnis para validar su proyecto de construir una carretera que dividirá ese territorio, ante las amenazas de resistencia de los nativos que rechazan la obra vial porque temen la destrucción de la reserva.

El ministro de Medio Ambiente, Felipe Quispe, inauguró al mediodía la consulta en la comunidad amazónica de Oromomo, junto al representante en La Paz de la OEA, Eduardo Reina, y al enviado por la Unasur, Pedro Sassone, que llevaron grupos de observadores.

La consulta se realizará en asambleas de las etnias para definir si quieren o no que la carretera pase por el Territorio Indígena Parque Natural Isiboro Secure (Tipnis).

Quispe defendió que la carretera permitirá superar el atraso y garantizar agua potable, salud y educación en el Tipnis, que tiene 1,2 millones de hectáreas, donde viven 14.000 trinitarios-moxeños, yuracarés y chimanes en medio de un rico hábitat animal y vegetal.

Reina destacó que el proceso es "novedoso" porque las comunidades definirán asuntos ligados a su desarrollo y dijo que la OEA hará un seguimiento y luego presentará un informe sobre la consulta.

Sassone sostuvo que serán testigos del fiel cumplimiento del proceso que calificó de "histórico e inédito en Suramérica".

Quince brigadas del Gobierno harán la consulta en 69 comunidades hasta el 25 de agosto y presentarán resultados el 6 de septiembre.

El Gobierno realiza la consulta pese a que los magistrados del Tribunal Constitucional resolvieron que para la misma debía haberse alcanzado previamente un consenso con todos los sectores implicados en el proceso, sobretodo con quienes se oponen a la carretera.

La Defensoría del Pueblo, partidos de oposición, organizaciones ecologistas, indígenas y activistas de los derechos humanos pidieron postergar la consulta y asegurar el consenso previo para evitar los conflictos con los que amenazan sectores étnicos en el mismo parque.

A la carretera se oponen los indígenas que marcharon dos veces más de 600 kilómetros en un año de la Amazonía a La Paz para pedir a Morales que desista de la obra porque temen que destruya ese parque, aunque el Gobierno insiste en que esa oposición es minoritaria.

Esos nativos argumentan que la obra permitirá la invasión del parque por productores de coca, planta usada para fabricar cocaína, de la zona del Chapare, cuyos sindicatos lidera Morales.

El mandatario vetó en 2011 la carretera por la presión de la primera marcha indígena, luego se arrepintió de esa decisión y a instancias de otra contramarcha de afines que pidió la consulta.

En junio, llegó a La Paz la segunda marcha de amazónicos para insistir en que no se haga la obra, pero fueron ignorados por Morales y volvieron a sus comunidades anunciando la resistencia.

Uno de los corregidores del Tipnis, Simón Nosa, declaró que la comunidad de Gundonovia será el "punto de resistencia" donde están "atrincherados" para rechazar a la brigadas y el diputado indígena Pedro Nuni insistió en que la consulta es "inconstitucional".

El conflicto por la carretera ha polarizado a los nativos a favor y en contra de Morales y hoy provocó un foco de violencia en la ciudad oriental de Santa Cruz, en la sede de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (Cidob).

Un centenar de nativos ocupó en la madrugada la sede de la Cidob y desalojó a golpes a dirigentes que consideran afines a Morales.

El guaraní Celso Padilla, que apoyó ocupación, dijo a radio Erbol que los incidentes causaron un solo herido leve por una pedrada en la cabeza de un seguidor suyo, aunque un dirigente contrario sostuvo que los desalojaron con graves actos de violencia.