España amplió a todo el territorio de Mali su alerta sobre el peligro de que grupos de delincuencia organizada y ligados a redes terroristas lleven a cabo secuestros de ciudadanos occidentales.

El Ministerio español de Asuntos Exteriores advierte hoy en su página web de que existe un "serio riesgo de que se produzcan secuestros en todo el país", en especial en las regiones de la mitad norte de Mali.

La situación en ese país es la que llevó al Gobierno español a repatriar la pasada madrugada a doce cooperantes - también regresaron con los españoles dos franceses y un italiano- que se encontraban en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, explicó el sábado al anunciar la medida que se hacia debido a la existencia de "indicios fundados" de que podían ser objetivo de grupos terroristas instalados en el norte de Mali.

En ese país permanecieron retenidos los cooperantes españoles Ainhoa Fernández y Enric Gonyalons, que fueron liberados el pasado 18 de julio, junto a la italiana Rosella Uru, tras permanecer cautivos nueve meses en manos del grupo salafista Movimiento Unicidad y Yihad en África del Oeste (Muyao).

Estos tres cooperantes fueron capturados en los campamentos saharauis de Tinduf.

Ante la "incierta" situación política y de seguridad, el Ministerio español de Asuntos Exteriores reitera su llamamiento para que los españoles residentes o que estén de paso en Mali, y cuya presencia no sea indispensable, salgan "provisionalmente" del país subsahariano.

También se mantiene el consejo de abstenerse "totalmente" de viajar a este territorio en las actuales circunstancias.

Exteriores remarca que el riesgo de secuestro de occidentales es "extremadamente elevado" en las tres regiones del norte -Tombuctú, Gao y Kidal-, controladas por Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI), Muyao y otras redes yihadistas.

Desaconseja asimismo los desplazamientos por carretera desde las vecinas Mauritania, Argelia, Níger y el norte de Burkina Faso.

Desde el pasado mes de marzo, Mali está sumido en el descontrol político e institucional debido a la rebelión tuareg del norte que dividió al país en dos y el golpe militar que derrocó al presidente democrático Amani Toumani Toure.

España mantiene abierta en Bamako tanto la embajada como la oficina de cooperación.

Con la idea de seguir presentes en el país, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) convocó la plaza de coordinador general de su oficina en Mali, según fuentes del Ministerio de Exteriores.

Margallo recordó ayer que la Unión Africana y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) han solicitado al Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que dé cobertura a una operación militar en Mali no sólo para respaldar las instituciones de transición en Bamako, sino también para hacer frente a los grupos terroristas que se han adueñado del norte del país.

Ante esta situación, afirmó que España apoya los esfuerzos africanos, incluido el despliegue de una fuerza militar de esos países, y está dispuesta a estudiar con sus aliados europeos cómo prestar apoyo a dicha misión.