El activista gandhiano Anna Hazare comenzó hoy una nueva huelga de hambre indefinida para luchar contra la corrupción en la India, horas después del arresto de un centenar de seguidores suyos, informaron los medios locales.

Entre soflamas contra el Gobierno, el septuagenario activista se unió al ayuno colectivo que este miércoles habían iniciado varios miembros de su equipo de asesores en el centro de manifestaciones de Nueva Delhi, junto al observatorio de Jantar Mantar.

Hazare y sus colaboradores persiguen que el Parlamento indio refuerce un borrador de ley anticorrupción conocido como "Ley Lokpal", aprobado el pasado diciembre por la Cámara Baja del gigante asiático pero que aún debe ser ratificado por el Senado.

El mencionado proyecto legislativo es una antigua reivindicación que contempla la creación de un organismo defensor del pueblo con capacidad de investigar casos de corrupción entre figuras del poder público, incluidos ministros y el propio jefe de Gobierno.

Durante 2011, Hazare negoció el contenido del borrador con las autoridades y llevó a cabo dos grandes huelgas de hambre y otros ayunos menores para presionar por sus intereses, pero finalmente el Ejecutivo presentó una versión del texto descafeinada.

"Lucharé por la ley hasta que muera", había dicho ayer el activista horas antes de comenzar su huelga, según la cadena de televisión delhí NDTV.

Según los medios locales, un centenar de seguidores de Hazare fueron detenidos a última hora del sábado mientras protestaban junto a la residencia capitalina del primer ministro Manmohan Singh.

"El pueblo está harto y enfadado porque ha estado sufriendo mucho tiempo", justificó hoy el líder social, quien, no obstante, aconsejó a sus fieles "pensar antes de hacer ese tipo de cosas".

Según estimaciones de la prensa india, unas 4.000 personas se han congregado para apoyar a Hazare y a su equipo en su ayuno, que curiosamente coincide con la celebración del mes sagrado islámico del Ramadán, durante el cual los musulmanes también ayunan.

Los analistas creen que el músculo del movimiento de protesta de Hazare está perdiendo fuerza en el país con el paso del tiempo.

"Sigo ayunando, pero es la audiencia la que adelgaza", reza una viñeta que muestra al septuagenario activista cabizbajo y que fue publicada esta semana por el diario indio "The Hindu", de orientación progresista.