Dos titanes de la alta tecnología se verán las caras en un tribunal federal a partir del lunes, en un juicio que será seguido muy de cerca y que forma parte de su pelea por el control de los mercados de los superteléfonos y las tabletas en Estados Unidos.

Apple Inc. presentó una demanda civil contra Samsung Electronics Co. el año pasado, por considerar que los teléfonos multiuso y tabletas de la mayor fabricante del mundo son imitaciones ilegales de sus populares productos iPhone y iPad. La empresa con sede en la localidad californiana de Cupertino demanda 2.500 millones de dólares en daños y perjuicios, cifra que superaría con mucho el mayor fallo emitido hasta la fecha por violación de patente.

Samsung acusa a Apple de ser quien le robó patentes y que parte de la tecnología en litigio — como el diseño rectangular redondeado de los teléfonos inteligentes y las tabletas — han sido normas de la industria desde hace años.

El juicio estadounidense es el enfrentamiento más reciente entre ambas empresas por el diseño de sus productos. Un juicio similar comenzó la semana pasada y ambas empresas han litigado en los tribunales en Gran Bretaña y Alemania. El caso es uno de 50 demandas judiciales entre diversas empresas de telecomunicaciones que intentan mejorar su posición en el creciente mercado de superteléfonos y tabletas, de 219.000 millones de dólares.

En Estados Unidos, la jueza de la corte federal Lucy Koh, en la localidad californiana de San José, ordenó el mes pasado que Samsung retirara del mercado estadounidense su tableta Galaxy 10,1 hasta que termine el juicio, aunque la magistrada prohibió a los abogados de Apple que informaran al jurado de la prohibición.

"Es una declaración muy rotunda de la juez y demuestra lo que piensa sobre algunos de los argumentos de Apple", dijo Bryan Love, profesor de Derecho de la Universidad de Santa Clara y especialista en patentes. Love dijo que aunque el caso será decidido por 10 jurados, la jueza tiene autoridad para hacer caso omiso de su decisión si cree que erraron.

"En cierta forma una gran parte del caso no son las demandas de Apple por daños, sino si Samsung puede vender sus productos", dijo el profesor Mark A. Lemley, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford y director del Programa de Stanford de la Ley, Ciencia y Tecnología.

Lemley dijo además que un fallo a favor de Apple podría indicar a los consumidores que los productos con el sistema operativo Android, como los de Samsung, se encuentran en un limbo legal. Un fallo a favor de Samsung, especialmente si sostiene sus demandas de que la otra parte pague cifras multimillonarias por cierta tecnología de transmisión que controla, podría encarecer los productos de Apple.