Michael Phelps se clasificó a duras penas a la final de los 400 metros combinados, el campeón olímpico Park Tae Hwan fue descalificado y el dueño de un récord mundial Paul Biedermann fue eliminado en una jornada repleta de sorpresas en el primer día de la natación de los Juegos Olímpicos.

El pésimo tiempo de Phelps en las preliminares fue la gran sorpresa. El ganador de 14 medallas de oro, incluyendo ocho hace cuatro años en Beijing, apenas consiguió el octavo boleto a la final por siete centésimas de segundo, y luego reconoció que "eso no se sintió muy bien".

La reina Isabel II hizo una breve aparición en el Centro de Natación, pero todos hablaban sobre las figuras que decepcionaron.

Park ganó su carrera preliminar de los 400 metros libre, pero fue descalificado por una salida en falso. La delegación de Corea del Sur radicó una protesta ante la federación internacional de natación, que convocó a una reunión para decidir el caso.

Biedermann no nadará en la final vespertina, luego que el alemán quedó fuera en las preliminares de los 400 metros libre.

"Así son los Juegos Olímpicos", comentó el canadiense Ryan Cochrane, quien se quedó con el último puesto en los 400 libre, pero que lo perdería si Park gana su apelación. "Cada eliminatoria es una sorpresa".

Phelps, el bicampeón olímpico de los 400 combinados, ganó su eliminatoria en 4:13.33 minutos, un tiempo que fue casi 10 segundos más lento que el récord mundial de 4:03.84 que logró hace cuatro años en Beijing.

Con ese desempeño, Phelps consiguió el último puesto en la final, en la que estará en el octavo carril en vez del medio de la piscina. El estadounidense respira hacia su derecha, así que no verá al resto de los competidores en la recta final.

"Lo único importante es clasificarse", indicó. "No puedes ganar una medalla de oro por la mañana".