La argentina Georgina Bardach salió "helada" de la piscina y no porque el agua estaba fría sino por su mal tiempo en la natación de los Juegos de Londres.

Bardach quedó penúltima entre 35 nadadoras en los 400 metros combinados, una prueba en la que embolsó el bronce en Atenas 2004.

"Estoy helada, todavía no lo puedo creer", dijo Bardach, de 28 años, quien además fijó el peor registro de su fase clasificatoria y en la clasificación general solo superó a una nadadora, al igual que le ocurrió en Beijing 2008.

"Salí muy lento, los últimos 30 metros de pecho fueron buenos", dijo Bardach. "Todavía estoy sorprendida, no me esperaba este tiempo" de 4 minutos, 57 segundos y 31 centésimas, unos 26 segundos más que el mejor tiempo de la estadounidense Elizabeth Beisel.

Aunque la argentina era consciente de que llegar a una final era improbable, no esperaba esta mala actuación.

"Siempre fui realista y en esta justa sabía para qué estaba. Volví a disfrutar de la natación por lo menos y llevarme una mejor sensación de cómo me fui en los anteriores juegos", destacó Bardach. "En Pekín (Beijing) ni siquiera tocaba el agua, sufrí mucho esa carrera".

Bardach dejó entrever que su retiro se avecina, pero que de alguna manera seguirá ligada al deporte.

"Ahora voy a descansar, a ver que hago en el futuro", dijo. "Y si es necesario no vuelvo más" a competir.

Tampoco le fue bien su compatriota Juan Martín Pereyra, 23ro entre 28 participantes en los 400 metros libres, con un tiempo de 3.56.76. El chino Yang Sun terminó en primer lugar con unos 12 segundos menos.

Bardach ya terminó su experiencia olímpica, mientras que Pereyra competirá el viernes en los 1500 metros.