El peso gallo dominicano William Encarnación hizo un auspicioso debut en el boxeo olímpico el sábado, derrotando 15-6 a Braexir Lemboumba, de Gabón.

Encarnación levantó así el ánimo de la delegación dominicana tras la derrota en la sesión matinal de Junior Castillo ante el británico Anthony Ogogo.

Encarnación ganó 5-3 el primer asalto manteniendo a distancia al dinámico africano y conectando buenos golpes, y prácticamente se aseguró la victoria al llevarse el segundo round 5-1.

Pese a las modestas expectativas de medalla de la joven delegación dominicana, el nativo de San Juan de la Maguana está empeñado en dar la sorpresa en Londres como hiciera su paisano Félix Díaz en la anterior cita de Beijing, donde se llevó la medalla de oro.

"En el primer asalto él salió bien, pero luego fue aflojando y pude detenerlo con mi técnica. Acabé muy fuerte", resumió Encarnación, quien tras proclamarse vencedor se abrazó al ministro de deportes de su país Felipe Payano y a varios dirigentes. Dos de las cuatro preseas olímpicas de la República Dominicana provienen del boxeo.

"Pese a la derrota de Junior (Castillo), las condiciones están. El objetivo es la medalla de oro y me siento muy bien. El próximo rival es lo de menos", dijo Encarnación, quien dedicó el triunfo a su compañero.

Su entrenador, Pedro Méjico, atemperó un tanto los ánimos de medalla, aunque afirmó que su pupilo "tiene un corazón enorme y un estilo muy parecido al de Díaz: los dos son muy físicos, combativos y atacan siempre que pueden. Hoy controló el combate ante un rival muy móvil, pero descuido un poco la defensa por exceso de confianza. Quizás salió demasiado ansioso".

El próximo rival de Encarnación será el argelino Mohamed Ouadahi, quien avanzó sin pelear al no presentarse su rival georgiano Merab Turkadze.