El puertorriqueño Enrique Collazo llegó a los Juegos Olímpicos de Londres con sueños de ganar una medalla en el peso mediano del boxeo, pero este sábado se fue con las manos vacíasal perder en primera ronda contra el alemán Stefan Hartel.

La decisión 18-10 favorable al germano frustró las esperanzas de Collazo. Visiblemente afectado tras la derrota, el boricua se quejó del puntaje de los jueces en el último asalto: "No me parece que hubiera un diferencia de cinco puntos (7-2).

"Me hacía mucha ilusión ganar una medalla por mi país y mi familia, pero no pudo ser. Me da bronca", añadió al borde de las lágrimas.

Su entrenador José Laureano concedió que "Enrique bajó un poco la mano y se expuso demasiado a los golpes. Los jueces deciden. Esperábamos llegar lejos en estos Juegos, pero no pudo ser".

La decepción fue máxima para el equipo, sobre todo a raíz de la dramática historia personal de Collazo-

El boxeador sufrió la muerte de su madre en 2010 por un accidente doméstico y tuvo que hacerse cargo de cinco de sus ocho hermanos, además de sus dos hijos. A pesar de ello, se coronó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe semanas después.

"Quería ganar una medalla por mi mamá, por mi familia y por mis hijos. Lo di todo, trabajé mucho para estar acá. Ni siquiera fui a la ceremonia inaugural (el viernes en la noche) para llegar preparado", explicó el púgil del sector Barrio Obrero de San Juan, quien ahora valorará si da el salto al boxeo profesional.

"Debo pensarlo bien. Me gustaría volver a unos Juegos, pero yo soy el sustento económico de mi familia, y eso pesa", señaló.