Un dirigente de grupos de campesinos "sin tierra" de Paraguay abogó hoy por la recuperación anunciada por el Gobierno de un terreno cuya disputa desembocó en una matanza y motivó la salida del poder del presidente Fernando Lugo.

El exhorto campesino surgió ante el anuncio del Gobierno del presidente Federico Franco, que sustituyó a Lugo el 22 de junio, de recuperar un predio adjudicado al político y empresario Blas N. Riquelme, en Curuguaty, al noreste de Asunción.

En ese terreno en disputa, que Franco ratificó que pertenece al Estado, fallecieron seis policías y once campesinos el 15 de junio en un choque armado sin precedentes en el país durante un desalojo de "sin tierras" que reclaman la sesión del inmueble.

"Vemos bien en principio (el anuncio de Franco), pero no tiene que quedar en el mero discurso, tienen que surgir acciones concretas", dijo a Efe Atanasio Galeano, secretario general de la Fuerza de Integración Popular, que agrupa a diecisiete gremios de labradores, entre ellos la Liga Nacional de Carperos (campesinos sin tierra).

El gobernante expresó en un comunicado leído por el ministro del Interior, Carmelo Caballero, que "desecha totalmente" la propuesta de "Campos Morombí", una de las empresas de Riquelme, de donar al Estado 2.000 hectáreas del total de las tierras en disputa bajo la condición de que se conviertan en reserva natural a perpetuidad.

El texto detalla que unos documentos recibidos de parte de las Fuerzas Militares demuestran que las tierras del sector denominado "Marina Cué", del predio en cuestión, pertenecen al Estado "por donación y por derecho de posesión desde 1967".

Galeano opinó que la propuesta de "Campos Morombí" surge porque esta empresa sabe que se "expone a procesos judiciales porque es el único usurpador" de la finca.

El mandatario también anunció en el comunicado divulgado en la noche del viernes que el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) pone a disposición de los campesinos suficiente presupuesto para la adquisición y entrega de parcelas tituladas y llamó al diálogo y a evitar la ocupación de tierras.

El conflicto en Curuguaty es el reflejo de la situación de la tenencia de la tierra en Paraguay, donde un tercio de la superficie arable fue adjudicada irregularmente durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89) y los 15 años posteriores, según un informe de 2008 de la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ).

Pero hasta ahora, se mantienen disputas irresolubles sobre quiénes son los auténticos propietarios de hectáreas como las casi 1.800 de Curuguaty que invadieron los "carperos" reclamando que son del Estado y su derecho a recibirlas, según lo previsto en la reforma agraria.

"Campos Morombí" posee 50.000 hectáreas en Curuguaty y en 2005 sumó las 1.800 anexas mediante un proceso de usucapión, por el que se adquiere la propiedad de lo que se cuida "como propio".

Las tierras habían sido donadas en 1967 al Estado y Riquelme "pretende apropiarse en forma ilegal" de ellas con un proceso en el que "se han observado múltiples irregularidades y falsedades", según la CJV.

Franco ha prometido rematar la reforma agraria y para ello instruyó a la elaboración de un catastro rural antes de completar el mandato que había iniciado como vicepresidente junto a Lugo en 2008 y que concluirá el 15 de agosto de 2013.