Tras enfrentar una serie de lesiones que pusieron en duda su participación en los Juegos Olímpicos, la puertorriqueña Lely Ortiz Burgos pudo levantarse y salir adelante.

Aunque su 11er lugar el sábado en la división de 48 kilos del levantamiento de pesas dista mucho de una actuación exitosa, Ortiz dice que un oro no la habría podido alegrar más que el simple hecho de haber participado.

"Dios me ha demostrado que todo es posible. Se me cerraron demasiadas puertas en el camino a Londres, pero ahora estoy aquí. Ganar una medalla de oro no habría tenido tanto valor para mí que esta participación", señaló Ortiz luego de su participación.

Ortiz, de 26 años, levantó 65 kilos en arranque y 92 kilos en envión para sumar 157 kilos, superando solamente a Harinelina Rakotondramanana, que terminó con 135 kilos totales.

El camino a Londres fue pedregoso para Ortiz, principalmente por una lesión en la espalda que limitó sus entrenamientos al punto que se dudó que su participación fuera posible.

"Sólo tuve tres semanas de entrenamiento para los Juegos Olímpicos por esa lesión en mi espalda. No fue nada fácil superar todos esos problemas y por eso esta participación en Londres tuvo un significado muy especial para mí", comentó.

¿Qué planes le esperan en el futuro inmediato a la campeona panamericana?

"Me voy para mi casa a trabajar duro para mi próxima competencia, con el corazón puesto en ser la mejor", indicó.