Bronca y llanto. Así terminó la argentina Paola Pareto tras quedarse a las puertas de un nuevo podio en el judo femenino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Pareto sucumbió el sábado en el combate por la medalla de bronce en la división de 48 kilogramos y se mostró enojada por la decisión que tomaron los jueces.

"Cuando estás tan cerquita y las cosas terminan de esta manera, eso te da mucha bronca", dijo Pareto a The Associated Press. "La verdad no me parece que me haya ganado de la mejor manera y la verdad es que no me voy muy conforme".

En prórroga, los jueces determinaron que la belga Charline Van Snick fue la ganadora de la pelea, amparados en un movimiento irregular de la argentina.

"Uno ve tantas cosas a lo largo del camino en los diferentes torneos que no queda muy satisfecho, pero hay que reconocer que son personas y se pueden equivocar", opinó Pareto.

Para llegar al repechaje, Pareto derrotó a Urantsetseg Munkhbat, de Mongolia, luego de perder en la ronda de cuartos ante la japonesa Tomoko Fukumi.

"Creo que fue un combate parejo, pero tengo que reconocer que ella me ganó", dijo Pareto luego de su combate ante Fukumi.

Y agregó: "Una lucha se puede ganar o se puede perder y yo hice lo que pude, así que me siento satisfecha con los resultados a pesar de la derrota".

Pareto, quien ganó la presea olímpica de bronce en Beijing hace cuatro años a través de una repechaje, se impuso con agilidad en su primer combate en el tatami de la arena Excel de Londres. Derrotó a la italiana Elena Moretti, que la superaba ampliamente en tamaño.

La argentina indicó que había sufrido malestares en los días previos. "A principios de semana tuve algunos problemas estomacales y me debilité un poco, pero ya estoy bien", explicó.

En lo adelante, Pareto dijo que busca terminar sus estudios de medicina en Argentina. Pero enfatizó que no pretende dejar de competir.