Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), se ha declarado hoy "optimista y confiado", a pocas horas de la ceremonia inaugural de los Juegos de Londres, porque se han puesto "todos los ingredientes" para que sean un éxito.

"Soy optimista. Los preparativos han sido ejemplares. Tenemos los ingredientes: buena seguridad, buena Villa Olímpica, buenos centros deportivos, el transporte funciona... Con todo esto, tendremos unos buenos Juegos. Me siento optimista y confiado", dijo Rogge en una conferencia de prensa.

El titular del COI confesó que no conoce muchos detalles de la ceremonia inaugural de esta noche y que no sabe quién encenderá el pebetero.

"Me encantaría, pero cuanta más gente lo sepa, peor (para guardar el secreto). Es un asunto que incumbe al comité organizador", dijo, y preguntado sobre la conveniencia de que sea un campeón olímpico, comentó: "Sería estupendo, pero no es una obligación. Aunque sí, me gustaría".

Rogge llamó a evitar las comparaciones entre las ceremonias de inauguración de Pekín y de Londres.

"Creo que es bueno que Londres no emule a Pekín. La de Pekín fue la manifestación del país más poblado del mundo, y el Reino Unido no puede estar en pie de igualdad en este plano. Aquí veremos algo similar en cuanto a la recreación de la historia del país, del estilo de vida, de 'lo británico'. Pero Londres puede aportar algo que no tiene ningún otro país, porque fue la cuna del deporte moderno".

Rogge señaló que, en caso de que queden entradas sin vender para la ceremonia inaugural, el comité organizador (LOCOG) debería distribuirlas "entre la gente que las merezca".

El presidente del COI comentó que cuando se instale en la Villa Olímpica tendrá ocasión de utilizar el transporte público, algo que aún no ha hecho, aunque según sus informes "está funcionando".

"No me gusta el término preocupación, lo odio. Lo que tengo son prioridades y la primera es la seguridad, obviamente. La segunda es el bienestar de los atletas, y luego lo que se necesita para llegar aquí y eso pasa por el transporte. Londres tiene muchos atascos ya sin Juegos Olímpicos, y se complica si añadimos 750.000 visitantes más, pero confía en que los planes del LOCOG darán buen resultado", indicó.

La primera prueba de fuego, dijo, será el sábado con la prueba ciclista en ruta, "en la que toda Gran Bretaña espera ver la victoria de Mark Cavendish, aunque yo", añadió Rogge, "confío en que gane algún belga".

"Una medalla precoz, en la primera jornada, para el país organizador, es bueno. Da ánimos a la gente", admitió.

Rogge indicó que se han construido ocho sedes nuevas deportivas en el Parque Olímpico. "Seis ya tienen propietario comercial, así que no creo que se pueda hablar de 'elefantes blancos' o de Juegos gigantescos. Habrá un legado muy sólido", opinó.

"Londres dejará muchas lecciones para Río 2016, pero la más importante es que el legado y la sostenibilidad se han planificado desde el principio", indicó.

Rogge asistirá a distintas pruebas de todos los deportes olímpicos, y no se quiere perder "la final de los 100 metros, la posible cuarta medalla en vela de Ben Ainslie (GBR) o en esgrima de Valentina Vezzali (ITA), o una final de tenis en Wimbledon".

Sobre los controles antidopaje, opinó que "es una buena señal" que se encuentren muchos positivos antes de los Juegos porque demuestra "que el sistema funciona".

El reanálisis de las muestras de los Juegos de Atenas 2004 no ha concluido aún, dijo, aunque espera que se haga "muy pronto".

También destacó que el pasaporte biológico de los atletas es "un arma muy poderosa" en la lucha contra el dopaje.

Respecto a otros asuntos ajenos al deporte, Rogge dijo que la denegación del permiso de entrada en el Reino Unido del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, se debe a que "está en la lista negra de la Comisión Europea, y el COI lo acata".

No quiso "comentar conversaciones entre políticos", al respecto de las opiniones críticas del candidato estadounidense republicano Mitt Romney sobre los Juegos; y se felicitó de la asistencia hoy a la inauguración de "más de 130 jefes de Estado, lo que habla del prestigio de los Juegos y del Reino Unido".

Preguntado una vez más por la negativa del COI a incluir en la ceremonia un homenaje a los atletas fallecidos en el atentado de Múnich'72, enumeró todas las ocasiones en que ha asistido a servicios religiosos o actos en recuerdo de las víctimas.

"Siempre hemos recordado y seguiremos recordando a los atletas asesinados", dijo, tras asegurar que no ha recibido "ninguna presión de ninguna nación" para que no se les rinda homenaje hoy.