Damir y Melissa Mikec son una pareja de armas tomar.

Melissa, salvadoreña de 24 años, y su esposo Damir, serbio de 26, representan a sus países en la disciplina de tiro en los Juegos Olímpicos de Londres y ambos abrigan esperanzas de medallas.

Aunque representan a distintos países, enfrentados en los juegos, fue el deporte el que los unió.

La pareja se conoció en la ciudad estadounidense de Fort Benning durante el Mundial de Tiro de 2007 y fue amor a primera vista.

"Nos conocimos, nos enamoramos y después nos mantuvimos en contacto", recordó Damir en una conversación con Associated Press tras un entrenamiento el viernes, en víspera de su debut en Londres. "En 2009 tomamos algunos pasos más serios, yo fui a El Salvador a visitar a Melissa y al año siguiente ella fue a vivir conmigo en Serbia. Ahora vivimos en Belgrado".

La competencia no existe entre ellos. Por el contrario, cada uno ve en el otro su principal fuente de apoyo a la hora de enfrentar la presión de una disputa con los mejores atletas del mundo en su disciplina.

"Como practicamos la misma disciplina nos entendemos bien y nos apoyamos. Celebramos nuestros triunfos y nos consolamos cuando las cosas no salen bien", comentó Melissa, una de las principales figuras olímpicas de El Salvador.

Damir confirma las palabras de su esposa: "somos el principal apoyo uno del otro".

Londres es su primera olimpiada, donde competirá en rifle de aire de 10 metros y rifle de 50 metros en tres posiciones, mientras que Damir es especialista en tiro de pistola de 50 metros y participa también en pistola de aire de 10 metros.

De hecho, el serbio ostenta medalla de plata en pistola 50 metros en el último Mundial de Tiro celebrado este año en Munich, Alemania, y en las Olimpiadas de Beijing de 2008 alcanzó la serie final, donde se situó en el sétimo lugar.

Sus resultados le permiten a Damir vivir como profesional del deporte e incluso servir como entrenador de su esposa, Melissa, que este año alcanzó medalla de bronce en los Juegos Asiáticos de Kuwait.

Asimismo, el buen puntaje alcanzado en el Mundial de Munich le permitió a la salvadoreña adjudicarse una de las ocho plazas olímpicas para comodines que otorga la Federación Internacional de Tiro Deportivo.

"He podido mejorar mucho en Europa. Desgraciadamente en América Latina el deporte no es prioritario, mientras que en Europa podemos dedicarnos por entero al deporte. El apoyo de mi esposo ha sido importantísimo para la superación que he tenido", sostuvo Melissa.

En su camino a las Olimpiadas, Melissa participó los últimos meses en torneos en Eslovenia, Croacia, Kuwait, Bosnia e Italia, compitiendo con las mejores atletas en sus disciplinas, por lo que se siente bien preparada para el desafío de Londres.

Recordó que dos años atrás cuando se trasladó a vivir a Serbia, tuvo que dejar atrás toda su equipo porque existen restricciones para viajar con armas.

Actualmente posee dos rifles deportivos que le regaló Damir y su traje fue una contribución de la Federación Salvadoreña de Tiro Deportivo, que según Melissa le ha dado el apoyo posible.

La salvadoreña ve a Damir no solo como su pareja y su entrenador, sino también como su inspiración para alcanzar nuevas metas. "Ver a alguien tan profesional te motiva más a trabajar".

La pareja se comunica en inglés, que no es la lengua nativa para ninguno de los dos, pero Melissa está aprendiendo serbio mientras que Damir se esfuerza por hablar español.

Ninguno de los dos quiso hacer pronósticos sobre los resultados que podrán alcanzar en Londres para no exacerbar la tensión natural que se vive un día antes del debut olímpico.

Sin embargo, los dos tienen claro que cualquiera que sea el resultado alcanzado, cada uno compartirá sus logros con su pareja.