La oficina de derechos humanos de la ONU advirtió el viernes de una "inminente" confrontación mayor entre tropas del gobierno y las fuerzas de oposición siria en la segunda mayor ciudad del país, Alepo.

Los rebeldes están trabados en fieros combates con soldados del régimen en Alepo desde hace seis días y se están preparando para un ataque en medio de reportes de que el gobierno está acumulando refuerzos para retomar la ciudad de tres millones de habitantes.

Expresando su "profunda alarma" por la situación, la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos Navi Pillay dijo que los reportes provenientes de Damasco "dijo que la reportada acumulación de fuerzas en Alepo y sus alrededores, es de mal augurio para la población de la ciudad".

Parte de las razones para ello, dijo en una declaración leída a reporteros el viernes en Ginebra por su portavoz Rupert Colville, son los "reportes aún no confirmados de atrocidades, incluyendo ejecuciones extra-judiciales y asesinatos de civiles por francotiradores" durante combates en los suburbios de Damasco.

"Y que el creciente uso de armas pesadas, tanques, helicópteros artillados y — al parecer — incluso aviones de combate en áreas urbanas ha causado ya muchas bajas civiles y está poniendo a más de ellos en grave peligro", dijo la declaración.

La declaración dijo también que ha habido choques en Homs y Deir el-Zour.

Un alto diplomático cercano a las gestiones mediadoras del enviado internacional Kofi Annan dijo que ellos están "observando la situación en Alepo con gran preocupación".

"El terreno está cambiando. Nosotros usamos palabras como 'fluida' — y ciertamente es así ... ha sido como una montaña rusa", dijo el diplomático, que habló a condición de anonimato por lo delicado de las negociaciones.