El presidente uruguayo, José Mujica, viajará el próximo lunes 30 a Brasilia para participar el día siguiente en la cumbre extraordinaria del Mercosur durante la cual se producirá el ingreso de Venezuela al bloque regional, informaron hoy fuentes oficiales.

Mujica tomará parte el martes por la mañana de un encuentro privado entre los presidentes asistentes previo a la cumbre extraordinaria, según la agenda oficial publicada hoy por la Presidencia uruguaya.

En la cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur) celebrada el pasado 29 de junio en la ciudad de Mendoza (Argentina), la presidenta argentina, Cristina Fernández, la brasileña, Dilma Rousseff y el mandatario uruguayo acordaron el ingreso de Venezuela al bloque y reunirse el 31 de julio para ratificar la decisión.

Ese plazo se fijó a pedido de Uruguay que tuvo reparos en la forma como se tomó la decisión debido a que se votó tras la suspensión temporal de Paraguay luego de la destitución una semana antes del presidente Fernando Lugo por parte del Senado paraguayo.

El tratado de creación del Mercosur señala que el ingreso de un nuevo socio debe ser aprobado por consenso y la medida ratificada por los parlamentos de los cuatro países.

El respaldo de Mujica, dando su voto al ingreso venezolano sin la aprobación paraguaya, generó duras críticas de la oposición uruguaya y un enfrentamiento público con el vicepresidente Danilo Astori que calificó la decisión como "la mayor herida institucional" en la historia del bloque regional.

Además, dejó mal parado al canciller Luis Almagro que previo a la cumbre de Mendoza descartó cualquier posibilidad de ingreso de Venezuela mientras Paraguay estuviera suspendido.

Almagro fue interpelado en la víspera en el Parlamento uruguayo por la oposición que reclamó su renuncia tras afirmar que la suspensión de Paraguay fue "un error mayúsculo y un capricho jurídico".

Venezuela solicitó formalmente su incorporación al Mercosur hace cinco años y logró la aprobación de los gobiernos de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y de los legislativos de los tres primeros, pero estaba trancada debido a la oposición del Senado paraguayo.

En principio estaba previsto que la cumbre extraordinaria del martes 31 se celebrara en Río de Janeiro pero finalmente se trasladó a Brasilia.