Tropas del ejército filipino libraron prolongados combates el jueves con los milicianos de un grupo insurgente vinculado a al-Qaida con un balance de 12 soldados y cuatro rebeldes muertos, informaron el viernes lo militares. Fue uno de los días más cruentos en semanas recientes en el inestable sur de Filipinas.

Los enfrentamientos comenzaron en la madrugada del jueves cuando los soldados atacaron un campamento del grupo insurgente Abu Sayyaf en el pueblo de Sumisip, situado en la Isla Basilan. En el combate murieron ocho soldados y cuatro rebeldes, dijo el general del ejército, Ricardo Rainier Cruz.

El ejército envió refuerzos y los combates esporádicos continuaron hasta el atardecer.

Al anochecer, los milicianos de Abu Sayyaf dispararon a un retén del ejército en el mismo pueblo, dijo el capitán Albert Caber, un vocero militar. A continuación emboscaron a dos contingentes de refuerzos para las tropas del pueblo.

No hubo bajas en el retén, pero cuatro soldados murieron entre las fuerzas que viajaban al lugar, indicó Caber.

Por lo menos tres soldados y dos rebeldes quedaron heridos en los enfrentamientos del jueves.

Las autoridades dijeron que los milicianos pertenecían al mismo grupo que emboscó a una veintena de trabajadores agrícolas que viajaban a una plantación de caucho en Sumisip hace dos semanas. Cinco trabajadores y un miliciano del gobierno murieron en ese ataque y otros 22 resultaron heridos.