El ex vocero del dictador Slobodan Milosevic se convirtió el viernes en el nuevo primer ministro de Serbia y prometió promover la reconciliación en los Balcanes después que su nombramiento generó temores de que resurja el nacionalismo en la inestable región.

Es la primera vez que el antiguo partido de Milosevic y sus aliados dominarán el gobierno desde que estuvieron al frente de Serbia en la década de 1990, una era marcada por las guerras, las sanciones internacionales y el estancamiento económico.

Milosevic fue derrocado en el 2000 tras una revuelta popular. Fue culpado de haber instigado las guerras de los Balcanes que siguieron a la disolución de Yugoslavia, en las cuales murieron más de 100.000 personas y millones quedaron sin hogar.

El gabinete del primer ministro Ivica Dacic fue aprobado por 142 votos a favor y 72 en contra en la asamblea de 250 bancas, lo cual puso fin a casi tres meses de incertidumbre política desatada por los comicios del 6 de mayo, la cual no arrojó un resultado claro.

Tras la votación del viernes, Dacic dijo estar encantado con el amplio respaldo recibido en el Parlamento. Reiteró que el intento de Serbia de sumarse a la Unión Europea será la "principal tarea" de su gobierno, y agregó que ya habló por teléfono con Catherine Ashton, la principal funcionaria de relaciones exteriores de la UE.

En el gobierno de coalición de Dacic figuran ministros de su Partido Socialista, del Partido Progresista del presidente Tomislav Nikolic y varios grupos menores.

Además de Dacic, el gobierno incluyó a otras personalidades destacadas de la era de Milosevic.

Aleksandar Vucic — encargado de defensa y seguridad en el nuevo gobierno — fue ministro de Información de Milosevic y se destacó por sus opiniones extremistas durante la guerra de Kosovo de 1998-199.