Al menos diez soldados filipinos y nueve miembros del grupo terrorista Abu Sayyaf murieron en varios enfrentamientos ocurridos durante el pasado día en la isla de Basilan, en el sur del archipiélago, indicaron hoy medios locales.

El teniente coronel Randolf Cabangbang, portavoz del Ejército en el Oeste de Mindanao, dijo a la televisión ABS-CBN que otros 16 soldados y 8 rebeldes resultaron heridos.

El choque empezó ayer por la mañana cuando unos 50 miembros de Abu Sayyaf atacaron el destacamento militar apostado cerca de una plantación de caucho, donde murieron ocho militares, y continuó horas más tarde después de que los soldados salieran en persecución de sus agresores.

Según Cabangbang, líderes locales de Abu Sayyaf como Juhair Aliman o Ustadz Hassan Asnawi se encuentran entre los militantes muertos en un asalto liderado por Wyms Wakil, un exempleado de una plantación de caucho despedido hace un año.

Las autoridades atribuyen al grupo de Wakil varios casos de extorsión contra plantaciones de caucho en Basilan, y ataques a sus trabajadores y a soldados, como el del 11 de julio que causó la muerte de seis personas y dejó otras 22 heridas.

"En los últimos nueve meses no ha hecho otra cosa que acosar a los empleados de plantaciones. De momento, han muerto 16 trabajadores y otros 34 han sido heridos", dijo Cabangbang.

El militar aseguró que sus tropas consiguieron acorralar a varios miembros de Abu Sayyaf y que espera la llegada hoy de refuerzos para continuar la persecución.

Fundado por un puñado de excombatientes de la guerra de Afganistán contra la Unión Soviética en Basilan en 1991, Abu Sayyaf ha perpetrado los atentados más sangrientos del país y ha realizado múltiples secuestros, además de colaborar con el grupo Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático.

Abu Sayyaf quiere establecer un Estado islámico en la región, dominada por sultanatos musulmanes hasta la llegada de los colonizadores españoles.