La economía estadounidense creció a una tasa anual de sólo 1,5% de abril a junio debido a que los consumidores redujeron abruptamente sus gastos, una desaceleración que azuza los temores de que la economía pudiera estar estancándose tres años después del fin oficial de la recesión.

El Departamento de Comercio también informó el viernes que la economía creció un poco más de lo que se pensaba en el trimestre de enero a marzo. Elevó su cálculo a una tasa de 2%, de 1,9% anterior.

Un crecimiento de 2% o menos es insuficiente para reducir la tasa de desempleo, que el mes pasado fue del 8,2%. Y la mayoría de los economistas no creen que la expansión económica adquiera mucha fuerza en el segundo semestre, agravada por la crisis financiera europea y el potencial enfrentamiento por el presupuesto federal de Estados Unidos, cuyo año fiscal termina el 20 de septiembre. Todo ello repercutirá de forma negativa en las inversiones empresariales del país.

Los futuros accionarios subieron levemente tras ser difundido el informe. Algunos economistas creyeron que el crecimiento sería incluso más bajo.

El pobre desempeño de la economía está intensificando la presión sobre el presidente Barack Obama en su campaña electoral contra el aspirante republicano Mitt Romney.

Pero pocos creen que la Reserva Federal, la Casa Blanca o el Congreso podrán o harán algo a corto plazo que pudiera impulsar rápidamente la economía. Muchos legisladores, por ejemplo, se niegan a aumentar el gasto federal debido a lo abultado de la deuda soberana estadounidense.

El crecimiento del 1,5% en el segundo trimestre fue el menor desde que el producto interno bruto creció un 1,3% en el tercer trimestre del año pasado. El PIB mide la producción total de bienes y servicios del país, desde la compra de una taza de café a la venta de aviones de combate.

El crecimiento fue generalmente más débil porque el gasto consumidor apenas creció un 1,5%, frente al 2,4% en el primer trimestre. Los estadounidenses adquirieron menos automóviles, computadoras y otros bienes duraderos. El gasto en el sector de los servicios si aumentó.

El gasto de los consumidores, que en Estados Unidos suma el 70% de la actividad económica, se vio afectado por una contracción del gasto oficial del 1,4% en el segundo trimestre, apenas la mitad de la contracción del 3% en el primero.

El Departamento de Comercio también revisó los cálculos de crecimiento en los últimos tres años. Esas revisiones mostraron que la economía se contrajo el 3,1% en el 2009, creció 2,4% en el 2010 y 1,8% en el 2011.