El Gobierno de Australia aseguró hoy que dará un impulso diplomático final para que se adopte en Naciones Unidas un tratado internacional para limitar la venta de armas en todo el mundo, entre ellas las pequeñas y ligeras, y una una franja de las mayores convencionales.

"Australia hace todo lo que puede para mejorar el control de armas, incluido un esfuerzo diplomático final con el objetivo de que prosperé el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), indicó el ministro de Asuntos Exteriores, Bob Carr, en un comunicado.

Los 193 países de la ONU, después de casi un mes de negociaciones cuyo resultado se conocerá hoy en Nueva York, han estado divididos respecto al contenido y el alcance de un tratado que busca regular por primera vez el lucrativo comercio internacional de armas y que sea jurídicamente vinculante.

"Estoy orgulloso de decir que Australia ha sido desde 2009 un líder de este debate y uno de los primeros impulsores de esta resolución de la ONU que se persigue con el tratado", añadió el jefe de la diplomacia australiana.

Australia se ha comprometido a aportar un millón de dólares para la creación de un fondo destinado a proveer asistencia a los países en desarrollo que firmen el tratado.

La venta global de armas, legales e ilegales, se estima que mueve al año unos 60.000 millones de dólares, según los datos que maneja Australia.

En Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró la víspera preocupado "por los limitados progresos" que los países del organismo realizaban en las negociaciones para lograr un futuro Tratado sobre el Comercio de Armas.

Entre las armas a regular el borrador incluye las pequeñas y ligeras como ametralladoras, pistolas o rifles de francotirador y una estrecha franja de las mayores armas convencionales, como buques de guerra o sistemas de artillería de gran calibre.

Sin embargo, no lo hace de otro tipo como los aviones militares no tripulados (Predator Drones).