Tres semanas después de la histórica séptima victoria de Roger Federer en Wimbledon, la hierba del All England Tennis Club londinense luce como nueva para los Juegos Olímpicos.

Como si el huracán suizo nunca hubiera pasado por ahí.

El reto no era fácil. Se trataba de organizar dos grandes citas en menos de un mes. Y el castigo que sufren las canchas es mayor en esta superficie en comparación con cualquier otra.

Pero a pocas horas del comienzo del torneo de tenis olímpico el sábado, no queda rastro de las calvas de tierra que suelen brotar en el fondo de la pista por el desgaste natural que ejercen los jugadores.

"Las técnicas de los últimos 15 años han evolucionado de una manera impresionante", dijo el español Juan Margets, vicepresidente ejecutivo de la Federación Internacional de Tenis. "Las pistas estaban con este aspecto al cabo de una semana de terminar el torneo. Lo que se ha logrado en los últimos 10 días es que las raíces hayan agarrado".

"Las pistas van a estar cómo se ven: perfectas", agregó.

Hace dos años, los cuidadores de la hierba de Wimbledon probaron el comportamiento de distintos tipos de césped sin germinar y eligieron el que creían que funcionaría mejor.

A modo de ensayo general, replantaron esa hierba en la pista central al término del torneo de 2011. Fue un éxito. A las dos semanas, ya había brotado un césped sólido.

"Estamos muy satisfechos con el resultado", explicó Philip Brook, director ejecutivo de Wimbledon. "Desde el primer día de los juegos, las canchas van a estar inmaculadas".

En cualquier caso, la organización ha reservado sólo la mitad del complejo para las prácticas de los jugadores. Las canchas en las que disputarán los partidos se estrenarán cuando arranque la competición.

Pero en general, jugadores y técnicos parecen estar bastante satisfechos con la superficie.

"Las canchas de entrenamiento se nota que están un poco usadas, sobre todo la base. Es difícil hacer pie, porque está muy gastada. Pero la bola pica bien, así que no nos podemos quejar", señaló el argentino Juan Mónaco. "Las canchas de partido, me dijeron que están impecables".

En los últimos días, el inusual calor que afecta a Londres ha endurecido un poco la hierba. Pero las previsiones anuncian un descenso de las temperaturas a partir del viernes.

"La hierba está un poco más seca. Pero las pistas de entrenamiento están bien. Las de competición van a estar mejor, las están cuidando y no va a ver ningún problema", añadió el español Pato Clavet, entrenador del colombiano Santiago Giraldo.

"Alcanzaron a arreglar las canchas de competencia. Están impecables, según lo que me dijeron", comentó Giraldo. "Las pistas va a estar bien para todo el mundo".