Venezuela iniciará en las próximas horas el proceso para desligarse de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, alegando que los organismos que integran el sistema enfrentan una "degradación", anunció el jueves el canciller Nicolás Maduro.

"Muy pronto, las próximas horas, el documento de Venezuela será entregado", dijo Maduro en entrevista con la AP al anunciar que en breve el gobierno del presidente Hugo Chávez comenzará el proceso para retirarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).

El canciller explicó que como parte del proceso las autoridades venezolanas consignarán ante la oficina del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en Washington una comunicación oficial anunciando la decisión de separarse de la convención.

"Ese momento comienza a correr...el preaviso de un año para desligarse absolutamente de la Convención Interamericana", precisó.

Maduro justificó la decisión de Venezuela alegando que "el daño que se la ha hecho a esta Comisión y a esta Corte está tan grande que no tiene posibilidad de ser reformada ni de ser cambiada".

El mandatario anunció a comienzos de semana que Venezuela se desligaría de la CIDH en protesta por una reciente decisión de la CorteIDH a favor de un venezolano acusado de participar en los ataques con explosivos que sufrieron dos sedes diplomáticas en 2003.

Maduro expresó que con la decisión que tomó la CorteIDH el pasado 20 de julio a favor del venezolano Raúl José Díaz Peña, al que consideró como "terrorista", se llegó "más allá del colmo de lo que un Estado podría aguantar a un organismo que ha perdido su naturaleza y la función de existencia".

Agregó que el documento que consignará Venezuela ante la secretaría general de la OEA se incluirá "todas las decisiones que esta Comisión y esta Corte han tomado contra Venezuela en diez años".

La Cancillería denunció esta semana que la CorteIDH acusó al Estado venezolano de ser "internacionalmente responsable por la violación del derecho a la integridad personal y por los tratos inhumanos y degradantes en perjuicio" Díaz Peña .

Díaz Peña fue detenido en febrero del 2003 acusado de participar en las explosiones ocurridas ese año en la embajada de España y el consulado de Colombia en Caracas. El detenido siempre negó las acusaciones y denunció que en su caso no se había seguido el debido proceso.

El sospechoso fue condenado en el 2008 a nueve años y 4 meses de cárcel por los delitos de "incendio en inmueble agravado en grado de facilitador", "ocultamiento de sustancias explosivas", y asociación en grupo para cometer un delito.

Dos años después, tras obtener un beneficio que le permitía salir de su centro de reclusión para un trabajo, huyó del país y pidió asilo en Estados Unidos.