El desertor más prominente de Siria buscó presentarse el jueves como alguien que busca unir a la oposición fracturada, mientras las facciones dispares se reunían en Qatar para tratar de ponerse de acuerdo sobre un liderazgo de transición si el régimen de Bashar Assad es derrocado.

En la capital comercial siria de Alepo, entretanto, los activistas dijeron que las fuerzas del régimen intensificaron sus ataques contra los insurgentes en los últimos dos días, recurriendo a helicópteros de ataque y aviones caza que ametrallaron objetivos de la oposición, así como bombardeos de artillería en varios barrios. Los combates en la ciudad más grande de Siria se extendieron por sexto día en medio de expectativas de un asalto importante del gobierno por tierra.

El general de brigada Manaf Tlas, quien ha sido descrito como un ex confidente cercano del presidente Assad, desertó a principios de julio y ahora está en Arabia Saudí, donde le dijo al diario Al-Sharq Al-Awsat que él no ve un futuro para Siria con su antiguo amigo al frente.

"Voy a tratar de ayudar en todo lo que pueda para unir a todas las personas honorables dentro y fuera de Siria a fin de elaborar una ruta que nos saque de esta crisis, sin importar si tengo un papel en ella o no", dijo.

Tlas, cuyo padre fue una vez ministro de Defensa y que proviene de una destacada familia musulmana suní, dijo que hay mucha gente buena en el régimen sin sangre en las manos y que deben preservarse las instituciones del país. Dijo que se opone a la represión contra los insurgentes, que comenzaron con protestas pacíficas en marzo de 2011 pero que ahora luchan en una guerra civil después de una represión sangrienta por parte de los partidarios de Assad.

Dijo que fue incapaz de impedir que Assad escuche a su círculo cercano de asesores de seguridad, quienes le han aconsejado aplastar a la oposición. Agregó que prefirió desertar cuando se dio cuenta de que no había manera de disuadir al régimen de buscar una salida pacífica.

"En una amistad muchas veces usted puede aconsejar a un amigo, pero luego descubre que no está teniendo impacto alguno, por lo que decide alejarse", dijo.

El encuentro de facciones sirias en Doha, Qatar, se centrará en la formación de un gobierno de transición que podría servir como gobierno provisional si las fuerzas rebeldes logran derrocar a Assad. La reunión es el esfuerzo más amplio para tratar de reunir a diversos grupos de la oposición siria y demostrar a los líderes mundiales una alternativa creíble a Assad.

En Alepo, los rebeldes se preparaban para una ofensiva del gobierno, en medio de informes de que el ejército está concentrando refuerzos para retomar la fortificada ciudad de tres millones de habitantes y centro comercial de Siria.

"Las fuerzas del régimen han estado atacando al azar y la población civil está aterrorizada", dijo el activista local Mohamed Said a The Associated Press a través de Skype. "Los refuerzos del gobierno aún no han llegado", agregó.

La lucha se extendió a los barrios cercanos al centro de la ciudad, que tiene un centro medieval que es patrimonio de la humanidad.

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El periodista de The Associated Press Bassem Mroue contribuyó a este despacho.