La petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell ha firmado dos contratos con su homóloga china CNOOC para explorar yacimientos de petróleo y gas en el Mar de China Meridional, cuya soberanía se disputan China, Vietnam, Filipinas, Malasia, Brunei y Taiwán, informó hoy la agencia oficial Xinhua.

Mediante los acuerdos, Royal Dutch Shell explorará dos bloques en la plataforma submarina de Yinggehai, cerca de la isla de Hainan.

Shell se hará cargo de los costes de exploración al completo, mientras que CNOOC podrá poseer hasta un 51 % de los derechos comerciales de los yacimientos de petróleo y gas natural que halle la compañía europea.

CNOOC, especializada en yacimientos marinos, comenzó a realizar prospecciones en el disputado mar en mayo.

Se estima que en el Mar de China Meridional se encuentra una de las mayores reservas de crudo del mundo, aunque hasta ahora la región no había sido explorada, por las tensiones en torno a su soberanía.

Los países de la región reclaman la soberanía de los archipiélagos que hay en la zona, principalmente las islas Paracel y las Spratly, que les otorgarían el derecho a llevar a cabo prospecciones.

Desde el pasado año, las tensiones han aumentado en esta región, especialmente entre China, Vietnam y Filipinas, con mutuas acusaciones de acciones ilegales en sus aguas (pesca, ejercicios militares, etc).

A ello se añade el hecho de que EEUU ha prometido apoyo a Manila y Hanoi en caso de un hipotético conflicto con Pekín, por lo que China ha acusado a sus vecinos de querer internacionalizar las disputas y a Washington de intentar desestabilizar la región.

En otro capítulo del conflicto latente, las autoridades chinas fundaron esta semana la ciudad de Sansha en las islas Paracel, nombrando al primer alcalde y autorizando el envío de una guarnición militar permanente en la localidad.