Milicianos extremistas abatieron el jueves un helicóptero iraquí como parte de los enfrentamientos que han dejado al menos 19 muertos, 11 de ellos policías, dijo un funcionario regional, en lo que parece ser una ofensiva de al-Qaida para recuperar sus antiguos reductos.

La lucha en torno a la aldea de Hadid, a unos 10 kilómetros al norte de la capital provincial de Diyala, Bakuba, se produce después de la advertencia que hizo el líder de al-Qaida en Irak la semana pasada para recuperar las zonas de las que los militares estadounidenses desalojaron al grupo terrorista en el 2007.

Un día después de la amenaza, 115 personas murieron en tiroteos y atentados dinamiteros en la jornada más cruenta de Irak en dos años, ofensiva que al-Qaida se atribuyó.

Salih Ebressim Jalil, vocero de la provincia de Diyala, dijo que los insurgentes abatieron el jueves al helicóptero iraquí, acción en la que un soldado murió, otro resultó herido y la nave se vio obligada a aterrizar de emergencia. El resto de la tripulación resultó ilesa.

El helicóptero fue despachado en misión de reconocimiento para las fuerzas de seguridad durante un ataque el martes por la tarde en un puesto de control ubicado en una zona rural cercana a Hadid, a unos 70 kilómetros (45 milas) al noreste de Bagdad. Pese a las gestiones policiales para acordonar la zona, la batalla continuó durante la noche del miércoles y 11 policías murieron, dijo Jalil.

Según la policía provincial y funcionarios de salud, siete extremistas murieron igualmente en la lucha y otros ocho fueron detenidos. Los funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato por no estar autorizados a difundir la información.

Diyala es una provincia mayormente suní situada entre Bagdad y la frontera iraní. Cuenta con una importante población chií, así como algunos grupos curdos, y desde hace tiempo ha sido el campo de batalla favorito de la insurgencia suni.

Los insurgentes se han refugiado en sus remotas zonas rurales durante lo peor de la lucha sectaria entre el 2005 y el 2007.

En una declaración que los insurgentes difundieron el sábado en una página de internet, el líder local de al-Qaida, Abu Bakr al-Baghdadi, anunció el comienzo de una nueva campaña de hostigamiento llamada "Abatir los muros".