El portavoz de la comunidad mapuche tradicional de Temucuicui, Mijael Carbone, negó hoy las acusaciones de un jefe policial de la región chilena de la Araucanía, que dijo que los comuneros usan a niños como escudos humanos.

Dichas acusaciones, según el dirigente, buscan justificar la violencia contra los indígenas.

"En ningún momento vamos a usar escudos humanos", subrayó a Efe Carbone, quien agregó que Carabineros (Policía militarizada) busca con esas declaraciones "lavarse las manos" y "justificar su mala acción para no perder credibilidad como institución".

El general Iván Bezmalinovic, jefe regional Carabineros, sostuvo hoy que los mapuches utilizan de manera habitual a mujeres y niños como escudos durante la toma de terrenos y otras protestas.

Carone, werkén (portavoz) de la comunidad tradicional de Temucuicui, señaló que los mapuches tienen una "cultura diferente", alejada del individualismo de las tradiciones criollas, y que se mueven siempre acompañados por niños y ancianos.

"Nosotros somos un pueblo que está unido desde el más joven al más anciano, todos tenemos derecho a hablar, a opinar y a buscar nuestro propio futuro", señaló.

"Yo crecí en la lucha del pueblo mapuche, en Temucuicui y nunca me utilizaron como escudo humano", agregó.

El debate sobre la violencia policial contra menores mapuches tomó vuelo esta semana con un incidente en el que cuatro jóvenes, entre ellos una menor de doce años, fueron heridos por perdigones disparados por Carabineros en el exterior del hospital de Collipulli, unos 580 kilómetros al sur de Santiago.

Los heridos iban junto a un grupo de adultos que fue repelido por la Policía al acudir al hospital para interesarse por el estado de salud de una docena de comuneros detenidos durante el desalojo de dos fincas que unos mapuches habían ocupado en el municipio de Ercilla.

Carbone, que estuvo en el lugar de los hechos, relató que los comuneros bajaron de los vehículos para entrar al hospital y que los carabineros empezaron a disparar perdigones para impedirlo.

Durante las últimas semanas se han incrementado los episodios de violencia en el contexto del llamado conflicto mapuche.

Desde mediados de la década de 1990, organizaciones y comunidades mapuches se enfrentan con empresas agrícolas y forestales por la propiedad de tierras que consideran ancestrales, pero algunas de sus últimas acciones se han dirigido contra pequeños agricultores, empresarios e incluso escuelas rurales.

Mijael Carbone negó la responsabilidad de comuneros en esos hechos y sostuvo que no tienen "ningún interés" en atacar a pequeños agricultores que, subrayó, tienen "simpatía" con el pueblo mapuche.

"Los enemigos son las empresas forestales que tienen espacios gigantescos, o particulares que tienen espacios muy grandes en territorio mapuche", indicó.

Carbone atribuyó los ataques contra pequeños propietarios al "Comando Hernán Trizano", un grupo paramilitar que supuestamente actúa contra los mapuches en la región.

En tanto, la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Lorena Fries, dijo hoy que lo acaecido en el hospital de Collipulli no es un hecho aislado, y que las agresiones policiales contra niños y niñas son habituales.

Fries dijo a Radio Cooperativa que presentará un recurso de amparo para proteger a los menores de edad de las comunidades indígenas y pedirá que se investigue el episodio del lunes pasado.

El Gobierno chileno reaccionó ante la escalada de violencia con un plan especial de seguridad para la Araucanía que, principalmente, refuerza la presencia policial y la acción judicial.

La ONG Observatorio Ciudadano, una organización de defensa, promoción y documentación de los derechos humanos, criticó que este plan fomenta la "mano dura" contra los mapuches e ignora la elaboración de propuestas que promuevan el diálogo.