La asociación peruana Ruta Inka pidió el respaldo del Gobierno argentino para impulsar la expedición cultural que el año próximo realizarán numerosos jóvenes para recorrer antiguos territorios indígenas de Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Brasil.

Inspirada en la Ruta Quetzal de España, la travesía comenzará en 2013 en Argentina en caso de que los organizadores consigan el apoyo de la mandataria, Cristina Fernández, explicó hoy a Efe el líder de la asociación, Rubén La Torre.

"La Ruta Inka es un programa esencialmente indígena, que recorre desde 2000 antiguos territorios en los que se desarrolló el Imperio del Tahuantinsuyo (incaico). Argentina era una tarea pendiente y hemos decidido visitarlo para atender la invocación de líderes indígenas de las provincias de Tucumán y Catamarca", detalló.

Con el respaldo de organizaciones indígenas y alcaldes de Bolivia y Perú, la asociación entregó una carta en la sede del Gobierno argentino dirigida a Fernández que solicita la "venia, autorización y apoyo" a la travesía, que durará en total 70 días.

"Deseamos el respaldo para poder tener ingreso exonerado de pago a los complejos arqueológicos y parques naturales, facilidades de hospedaje y alimentación en regimientos militares para nuestros expedicionarios, y la difusión de nuestra convocatoria", sostuvo La Torre.

La expedición, que en ediciones anteriores ha llegado a Centroamérica, donde se ha convertido en la Ruta Maya, comenzará en 2013 el 21 de junio con la participación total de unos 300 estudiantes de América y de Europa, según estimaciones de la asociación.

La mitad de ellos recorrerá la primera etapa entre Argentina, Chile y terminará en las ruinas prehispánicas de Tiahuanaco en Bolivia, donde la otra mitad comenzará la segunda parte de la aventura y seguirá a Perú y luego a Brasil por el río Amazonas.

"Tenemos contemplado inaugurar la ruta en Argentina, visitar sus pueblos originarios y estudiar por doce días en el terreno, su herencia cultural y sus lazos con la cultura inca", evaluó La Torre, quien estimó que de no conseguir el respaldo gubernamental se podría trasladar el inicio a Chile.

El Qapaq Ñan, la extensa red de caminos que construyó el imperio Inca, aspira a convertirse además en el único monumento compartido por seis países que sea nombrado por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El proyecto es promovido por Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina.