La FIFA suspendió por 90 días a Mohamed bin Hammam, ex candidato a la presidencia de la organización rectora del fútbol mundial, mientras investiga supuestos manejos financieros irregulares, incluso sobornos, cuando el dirigente estaba al frente del fútbol asiático.

La FIFA dijo que su nuevo fiscal independiente Michael García quería suspender a bin Hammam durante el examen de una auditoría que detalla supuestas irregularidades financieras en las cuentas de la Confederación Asiática del Fútbol y contratos comerciales multimillonarios durante la dirección del investigado.

"La decisión se tomó para prevenir interferencias con el establecimiento de la verdad respecto de una investigación preliminar", dijo la FIFA en una declaración.

García también busca nuevas evidencias de que bin Hammam sobornó a votantes del Caribe cuando desafiaba a Joseph Blatter por la presidencia de la FIFA el año pasado, agregó.

El catarí logró que su suspensión de por vida fuese levantada por un tribunal deportivo la semana pasada cuando decidió que la FIFA no había demostrado su caso.

Tres días antes del fallo, el organismo del fútbol asiático se aseguró de que bin Hammam no pudiera regresar enseguida a su cargo imponiéndole una suspensión de 30 días mientras estudia la auditoría que encargó.

La nueva suspensión de la FIFA actúa como una segunda táctica de bloqueo y le niega su banca en el comité ejecutivo de la FIFA cuando se reúna en Zurich el 27 y 28 de septiembre.

Bin Hammam, que se incorporó al comité ejecutivo de la FIFA en 1996, fue elegido presidente de la confederación asiática hace nueve años y aprovechó ese cargo como una plataforma desde la cual desafiar a su ex aliado Blatter.

La auditoría asiática, cuyo resultado fue filtrado a la prensa internacional, sostiene que bin Hammam se enriqueció, que entregó cientos de miles de dólares a amistades y familiares, y que otorgó derechos de televisión a largo plazo y sin licitación por debajo de las tarifas del mercado.

Auditores de una unidad de Pricewaterhouse Coopers en la ciudad de Kuala Lumpur, Malasia, sede de la confederación asiática, aconsejaron a este organismo que iniciara una acción legal contra su presidente catarí.

Bin Hammam retiró su candidatura a la presidencia de la FIFA antes de que lo suspendieran y poco antes de la elección. Blatter se postuló sin competencia y recibió un cuarto y último término de cuatro años en el cargo.