El ex dirigente del fútbol Eduardo Dávila Armenta fue sentenciado el jueves a 34 años de prisión tras ser hallado culpable por la justicia de determinar el asesinado de una mujer en enero de 2007.

La pena fue proferida por la jueza primera penal del Circuito Especializado de Medellín, y otra igual afectó a José Francisco Ferrer Ortiz, quien acusó a Dávila Armenta de haberle ordenado asesinar a Carmen Josefa Vergara Díaz Granados.

El proceso llegó a manos de la jueza de Medellín después que un juez de Santa Marta se quejó de falta de garantías para llevarlo a cabo.

Vergara Díaz Granados fue muerta a tiros en la vía Santa Marta-El Rodadero, en el Caribe colombiano, supuestamente para evitar que revelara el origen del asesinato del empresario Jorge Gnecco.

Dávila Armenta y la viuda de Gnecco, Pilar Espinosa Del Castillo, fueron detenidos en septiembre de 2009 en el marco de la investigación por este caso.

Dávila Armenta, ex presidente y principal accionista del club Unión Magdalena de Santa Marta, se encuentra en la cárcel La Picota de Bogotá.

El ex dirigente, miembro de una influyente familia del departamento del Magdalena, formó parte de los cuadros directivos del balompié.