El Patio de los Leones, el más conocido de la Alhambra de Granada y símbolo de la riqueza decorativa y del complejo hidráulico del recinto, abre mañana al público tras una restauración que comenzó a gestarse hace una década y que lo devolverá al aspecto en que fue concebido en el siglo XIV.

Una vez concluidos los trabajos de pavimentación del suelo con mármol blanco de Macael (Almería, sureste de España) y de recuperación de los doce leones y la gran taza que los acoge, el patio, que desde 1987 debía contemplarse a distancia y desde un perímetro restringido, podrá ser transitado nuevamente.

Coincidiendo con esta reapertura del patio más famoso del palacio de Granada (sur de España), que se retransmitirá en directo a través de internet, también comenzará a funcionar un nuevo sistema hidráulico que hará posible que los surtidores de la docena de esculturas vuelvan a verter agua.

La actuación no sólo ha permitido recuperar los leones, sino que además ha posibilitado conocer el proceso minucioso que se siguió en la ejecución de estas joyas escultóricas y descubrir que, aunque aparenten ser iguales, cada una cuenta con rasgos singulares.

Se trataba de garantizar la permanencia de un espacio con el que se han deleitado a lo largo de los siglos millones de personas y que sigue situando a la Alhambra como uno de los monumentos más visitados del mundo.