El número de muertes violentas en Sao Paulo, que subió en la madrugada de hoy con seis víctimas más en un mismo barrio de la capital regional, aumentó en el primer semestre del año en un 8,3 por ciento frente al mismo período de 2011, según informaron fuentes oficiales.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Sao Paulo divulgó el balance de muertes violentas en el primer semestre, en el que se registraron 2.183 casos, con un incremento del 21,8 por ciento en la capital homónima, donde se cometieron 585 homicidios.

El mes más violento en el estado más poblado de Brasil, con más de 40 millones de habitantes, fue junio, con 434 muertos y un aumento del 33,9 frente al mismo período del año pasado, mientras que en la capital se presentaron 134 homicidios, lo que supone un crecimiento del 49 por ciento.

La ola de violencia se intensificó en el sexto mes del año con una serie de asesinatos de ocho policías, matanzas en bares, ataques a bases y comisarías, y un incendio de quince autobuses del servicio público, al parecer como represalia por la acción policial en algunos barrios dominados por el narcotráfico.

Entre la noche de ayer y la madrugada de hoy, en el periférico barrio de Jacaná de la capital paulista, murieron seis personas en lugares diferentes, en una acción similar a la del pasado 11 de julio en el vecino municipio de Osasco, cuando un número igual de personas murieron.

Tres de las víctimas de esta madrugada fueron asesinadas dentro de un estacionamiento de automóviles.

Uno de los casos de muerte violenta con más repercusión fue el del economista italiano Tomasso Lotto, de 26 años, asesinado el sábado durante un intento de asalto un día después de llegar a Sao Paulo para vivir y quien se encontraba en compañía del abogado español hijo del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

Las autoridades también investigan el aumento de muertes en los últimos nueve meses cometidas por agentes durante operaciones policiales en Sao Paulo.